sábado, 27 de febrero de 2016

Simeone neutraliza al Madrid

Durante los 94 minutos que duró el partido, de pitido a pitido de Clos, 3 veces remató el Madrid entre los tres palos, dos de ellos cabezazos de Cristiano sin mayor peligro para Oblak. Por la contra, el Atleti remató 5 veces a puerta de 9 en total que llegó. Este puede ser un buen resumen de lo que planteó Simeone antes del partido.

La primera parte fue densa, con muchos errores y, sobretodo, respeto. Del Madrid al Atleti y del Atleti al Madrid. Hubo llegadas, hubo encontronazos, pero no hubo casi peligro. La dinámica cambió desde el inicio tras el descanso. Salía del 11 Benzema para que debutase en un gran partido Mayoral y, en los primeros compases, el Madrid generó peligro. El mismo que el Atleti a la contra, que no se achicó y pese a estar bien pertrechado atrás salían como rayos por la banda derecha, con un majestuoso Juanfran, para llegar al área de Navas. Así llegó el gol. Empezó con un robo por la derecha y, con un Filipe espléndido llegando y asistiendo, Griezmann rompía la mala racha que le apuntaban y certificó el trabajo realizado en los 65 minutos anteriores. Desde ahí hasta el final más de lo mismo. Lo intentaba el Madrid con más peligro por inercia que por ideas ante un Atleti recogido, bien replegado y que sólo tuvo unos momentos dubitativos en un arreón del Madrid donde le costaba sacar el balón de su área.


Sea como fuere el Atleti coge aire y encara lo que le resta de temporada con ilusión y esperanza. Sin jugar bonito, pero neutralizando a los rivales, que no está mal. 

jueves, 25 de febrero de 2016

Camino a la abstención

Aún no ha empezado a correr el reloj para formar gobierno y ya pensamos en unas posibles elecciones generales en junio. Con este desalentador panorama uno empieza, otra vez, a pensarse el voto que, en caso de darse la situación, efectuaría. Repetir, cambiar, abstenerse o, simplemente, no ir a votar. Descarto esta última opción, y sólo esta, porque creo en el deber del ciudadano de ir a votar. El resto de opciones no están ni mucho menos descartadas, y aún menos decididas. Repetir, sí pero en qué condiciones. La unión de la izquierda con Podemos sería lo mejor para ésta, pero habría que estudiar os requisitos. Ya hemos visto cómo se las gastan los muchachos de morado. Pidieron el cielo, el que querían asaltar, y de momento se han encontrado la oposición. Si eso es lo que piden para desatascar el país, no quiero ni pensar qué condiciones eludirán para formar este Frente Popular. Ahí está claro que el referéndum no es un problema, pero sí sus ansias de poder. Un gobierno para la gente, dicen, algo que está por ver. Cambiar mi voto es otra opción, pero de dudosa esperanza. Está claro que el PSOE, si no cambia de candidato, es una opción desechable. Y, si lo cambian, casi que también, viendo lo que hay. Huelga decir que las derechas no son santo de mi devoción y mucho debería de cambiar la cosa en 4 meses para que consiguiesen mi voto.

Y por ello llego a la abstención. Allá donde se cruzan los caminos. Votar, pero no votar a nadie. Mostrar que las opciones que hay no son las mejores, o que no me convencen. Decir, por qué no, que no me gusta lo que se me propone, y pese a que de nuevo se me dé la opción de elegir, prefiero abstenerme y no participar en el voto a los cuatro partidos mayoritarios.


Este ensayo sólo tiene un único fin: reflexionar mediante la escritura. Algo que resulta ciertamente complicado hacer ante el panorama que se le presenta a los políticos y, también, a los ciudadanos que votamos y, al final, decidimos lo que queremos. Ya lo hicimos el 20D y que no saliese un gobierno de ello mostraría la terrible discrepancia que hay entre nuestra sociedad y que los políticos no son capaces de subsanar. Es obvio que no quiero que gobierne la derecha. Pero también es obvio que vivo, y convivo, con ese pensamiento que merece tanto respeto como el mío. Partiendo de esa base, que a algunos parece olvidárseles, habrá que buscar los nexos comunes, de unos y otros, para formar un gobierno. Habrá que ceder. Todos. Y habrá que pedir, pero con responsabilidad y cordura. Estas dos últimas palabras parece que están en preocupante desuso en el nuevo Congreso. Que se apliquen el cuento porque si no, quién sabe, el camino de la abstención nos lleve a más de uno hacia una descreencia en la política, lo que puede sumir a España en una crisis de identidad más grave de la que ya padece. 

martes, 23 de febrero de 2016

El efecto maniquí

Se les llenó la boca de vender a Zizou como el Salvador de los males del Madrid. Echando la vista atrás lo mismo pasó con Carletto, aquí apodado Il Salvatore. Y con Zizou de segundo. Il Salvatore 2.0 o Le Sauveur. Recuerdo la noche que llegó Zidane como si hubiese sido hace un mes y medio. Le dedicaron a Benítez 15 segundos, mucho menos tiempo del que le han dedicado a destriparlo por decir algo que ya sabíamos: que los jugadores son unos críos caprichosos que corren a las faldas de su Presi cuando algo no les gusta. Y Rafa no les gustó desde que lo vieron. Zidane sí.

 Rafa tenía una idea de juego, y eso de tener que currar para adelante y para atrás a algunos no les hacía gracia. Ahora, con Zidane, no tienen que currar tanto. Incluso pueden ir a los entrenamientos a cantar y pasárselo bien. La autogestión, que al final es lo que hay en el Madrid, da de sobra para ganar en el Bernabéu al Geta. Ahora, cuando tienes enfrente un equipo que se cierra, y te presiona arriba, las pasan canutas. Les pasó en el Villamarín, en el nuevo Los Cármenes y en La Rosaleda. Y el Olímpico de Roma tampoco fue un paseo. Esta autogestión del vestuario, con los pesos másquepesados Ramos y Cristiano al mando, puede acabar de una forma excelente: la consecución de la Undécima; o catastrófica: sin un título, y quién sabe si al menos siendo segundo en la liga.


Sea como fuere, el otro día Roberto Palomar (Marca) daba por cerrado en el Partido de las 12 (COPE) “El efecto Zidane”. Más mediático que futbolístico. Más entretenido que periodístico. El efecto maniquí, que es como lo bautizo yo, llegará hasta que quiera El Madrid, ergo, Florentino Pérez. Llegará hasta final de temporada donde, o echará a Zidane, o echará a algunos de los pesos másquepesados del vestuario. Aunque conociendo a El Madrid lo mismo continúa la autogestión. Quién sabe. Ya conocen ustedes al Madrid, la Casa de los Líos, donde si no es por H es por B, pero cada semana hay un problema nuevo. Ni Le Sauveur les ha salvado. De momento. El sábado tiene una oportunidad de oro. Ganar al Cholo, recuperar la 2ª plaza y las sensaciones. Si no, peligro.

lunes, 22 de febrero de 2016

De capillas, iglesias y sostenes

De la capilla de la Complutense a la Mezquita de la M30 hay un trecho. Quizás más de lo que geográficamente sea. Aún así, durante toda la semana hay periodistas que se han empecinado en darles similitud. “Y por qué no se va la Maestre en tetas a protestar a la mezquita de la M-30” es una de las preguntas-consignas más dichas. ¿Qué razón tendría Maestre para hacerlo? Es lo que me pregunto yo.

El asalto, si así quieren llamarlo, a la Capilla de la Complu se realizó por estar en la Complu, ni más ni menos. Quizás los amigos de 13tv no quieran entrar en el debate de por qué en un estado laico hay capillas católicas en universidades públicas. ¿Hay mezquitas? Hasta donde yo sé, en universidades públicas, no. Distinto sería si la Señorita Maestre hubiese optado por irse a la Parroquia de Nuestra Señora de Atocha a mostrar sus pechos durante la homilía. Pero no lo hizo. Lo hizo, repito, en la Complutense. Una universidad pública.

Creo que, después de repetirlo 4 veces se ha entendido el concepto de universidad pública, país laico y capilla católica. Enseñar los pechos es lo de menos. Lo mejor, si me dejan elegir, son los cánticos, tales como “el Papa no nos deja comernos las almejas”. Díganme que no es digno de estar escrito en cualquier túnel abandonado. En cualquier pared desconchada. Da glamour, y tono, a aquello donde se le coloque.


El Papa, ahora, sí les deja comerse las almejas, y lo que quieran. ¿Quién es él para juzgar a nadie? ¿Y quién lo son los periodistas? Pues eso. Que si no es por atea es por guarra, y si no ya se sacarán algo, pero a Maestre no la dejarán en paz. Que Dios, o en quien crea, la pille confesada. 

viernes, 5 de febrero de 2016

La neo Gauche Divine

La Gauche Divine fue un movimiento nacido a finales de los sesenta en Barcelona. Integraban este grupo de intelectuales de izquierda nombres ilustres como Terenci Moix, Félix de Azúa o Jaime Gil de Biedma entre otros. La llamada izquierda caviar era un grupo de burgueses acomodados con ideales de izquierdas, algo parecido a los altos cargos de Podemos. Desde la amplia renta que poseía la familia de Carolina Bescansa a la fortuna de Monedero, pasando por el casoplón de Errejón del que hablan las malas lenguas.

La nueva izquierda champán, que puede llamarse izquierda Champín, enarbola la bandera de la República pero de a pocos. Quicir, que son muy republicanos pero hasta donde interesa, no vaya a ser que les acusen, con razón, de querer romper el sistema. De cargarse la Constitución y los cuarenta años, que diría Juan de los Chunguitos, de democracia libre y sana en España. Salvo algunas cosas… pero, ¿qué son Púnicas, Gürtels, EREs, Taulas, Pujoles y demás nimiedades para una democracia sana como la española? ¿Cómo va a haber ciudadanos que quieran romper con este sistema creado por y para la impunidad corrupta?

Los integrantes de la neo Gauche Divine querían asaltar los cielos y al final, y de momento, lo único alto que han ocupado es el gallinero del Congreso. La izquierda Champín aspira al poder para devolvérselo a la gente, a sus gentes. Espero que se refieran a sus millones de votantes, y no a la estirpe familiar de algunos de ellos. ¿Es incompatible ser de izquierdas con tener dinero? No. Es incompatible mentir señalándote como uno di noi, cuando no lo eres.


Todo esto son confabulaciones. Podemos sólo ha enseñado la patita. Pero después de hablar y hablar, que en eso sí se diferencian al resto, han hecho poco. Veremos a ver si en los próximos meses se conforman como la Izquierda Champín o se integran en la Izquierda Plural, sírvame de nombre el Grupo Parlamentario de IU en la anterior legislatura. Una izquierda que sí que luche de verdad por los derechos de los ciudadanos, y no sólo sea palabrería. 

Suso