jueves, 2 de mayo de 2013

Tito y Pep, un alemán cabreado y un fin de ciclo

Cuan capítulo de La que se Avecina podríamos titular la esperpéntica semifinal entre Bayern y Barça. 7-0 de parcial. Con eso se dice todo, pero no.
Cómo no, los integrantes de la caverna han acudido como hienas a atacar al equipo blaugrana con su ya repetido "Fin de Ciclo". Analicemos pues esta frase.

Fin: del latin finis. Término, remate o consumación de algo.
De: del latín de. Preposición que denota posesión o pertenencia
Ciclo: del latín cyclus. Período de tiempo o cierto número de años que, acabados, se vuelven a contar de nuevo.

Bien, ya analizado palabra por palabra (gracias a la RAE) adentrémonos en su fondo. 
Para ser fin de ciclo el Barcelona no debería de ganar nada o un título menor, cosa que este año no va a ocurrir pues van a ganar su 22º Campeonato de Liga, por lo tanto no podríamos hablar de Fin de Ciclo.
Prosigamos. En Europa han llegado a las semifinales, eso sí, vapuleados por el que ahora mismo, y todos estaremos de acuerdo, está dos pasos por encima de cualquier otro equipo del mundo. Por lo tanto, caer eliminado ante el Bayern en semifinales no puede ser considerado fracaso (puede ser considerado como ridículo por la eliminatoria y el global, pero nunca por caer eliminado por el Bayern).
En Copa cayeron en semifinales con el Real Madrid, por lo tanto tampoco se puede hablar de Fin de Ciclo al caer con un equipo de su nivel (o incluso superior).

Una vez aclarado que el Fin de Ciclo no existe, porque no hay motivos para ello (son los padres), podíamos analizar el Fin de Ciclo del Real Madrid, pero estos tienen una ventaja sobre el Barcelona, que no han comenzado el ciclo y, por tanto, no puede acabar.

Entremos ya en temas más interesantes como es el juego desplegado por el Bayern durante todo el  campeonato. Su punto fuerte, el portentoso físico que poseen que les hace aguantar 70 minutos al máximo nivel, cosa inaudita. Una auténtica barbarie germana que, si no lo impide el Borussia de Dortmund (a partir de ahora "El Tapado" o "Die Abdeckung") se llevará la Champions League más predecida de los últimos años. Wembley será el escenario (escenario perfecto, por otra parte) para que los dos grandes del fútbol alemán diriman quién reinará en Europa durante el próximo año.
Y mientras tanto, Pep, Tito y Mou la verán en casa.
De los dos primeros se habla mucho y constantemente. Del segundo, el triple más, lo que hace llegar al aficionado a un punto de hartazgo sin límites.
De los dos primeros se dice que la marcha de Pep afectó mucho al vestuario culé (aunque cuando estaba se decía que se llevaban mal, etc) y que Tito no ha sabido hacerse con el vestuario. Para servidor la única realidad es que uno es un pedazo de entrenador de los pies a la cabeza (un Gentleman de los coachers) y el segundo no. Tito es un entrenador más.
Pero siempre nos quedará Mou como tercero en discordia para aunar opiniones de prensa, aficionados catalanes, sevillanos, asturianos, etc, e incluso de madridistas que han visto como ha sentado a su capitán, ídolo y estandarte del Real Madrid.

Para concluir, explicar que esto no es una defensa del Barcelona ni mucho menos. Es, simplemente, mi forma de aclarar que el Barcelona no ha acabado un ciclo (me guste o no me guste).

Siempre vuestro (Ihre immer)

Suso

miércoles, 1 de mayo de 2013

La enésima caza de la Décima se la lleva Lewandowsky

Prometía ser una noche mágica y se quedó en enésima decepción por los pelos. Tras una semana de campaña mediática y parafernalia madridista anoche llegó: el día D y la hora H. Una remontada histórica que daría el paso al Madrid a la ansiada final de Wembley.
El partido comenzó con el Bernabéu volcado buscando el primero pronto y pudo llegar de no ser por el acierto de Weidenfeller o los errores de Ozil, Ramos y Cristiano. 3 ocasiones claras en los primeros 15 minutos que hacían soñar al madridismo. Y más tras la lesión de una de las estrellas alemanas como es Gotze, quién sabe si lesionado o que prefirió borrarse del choque. Pero fueron eso, 15 minutos porque, a partir de este minuto, los hombres de Jürgen Klopp tomaron el mando del partido y lo llevaron donde querían. Lo pararon, lo manejaron y dejaron al Madrid sin opción de contra. El entusiasmo del público bajó, ya no se animaba. 2 ocasiones tuvo el Dortmund en la primera parte, sin mucho peligro ambas. Tampoco tuvo muchas más el Madrid y el partido se fue al descanso con el resultado de 0-0.
A la vuelta del descanso, más de lo mismo, ahora con una diferencia: que el Dortmund pudo marcar 2 goles fáciles. Uno acabó en el larguero y a punto de entrar en la puerta de Diego López y otro se estrelló contra el brazo del cancerbero blanco cuando estaba casi batido. La suerte acompañó a los blancos en estas jugadas. Pero el partido seguía siendo lo mismo, balón amarillo con algún arreón blanco que acababa sin mucho peligro fuera del arco de Weidenfeller. Hasta el 82. Balón raso puesto desde la banda por Kaká que remata Benzema al fondo de la portería. 1-0, 8 minutos más el descuento para soñar. El Bernabéu, donde hasta ese momento se oía a la afición alemana, estalló en júbilo y comenzó a gritar el "Si se puede". Desde el gol, vendaval madridista que se culminó con el segundo de Sergio Ramos en el 88. Quedaba el descuento. Dos más tuvo el Madrid y no las aprovechó. Otras dos pudo tener el Borussia de haber querido llegar a la puerta de Diego López, aunque prefirieron irse al corner.
5 minutos añadió Webb. Un corner con López en el área rival. Nada de nada. El Madrid no consiguió el tercer tanto y, al pitar el final el colegiado inglés, corrieron las lágrimas por el césped del Bernabéu. Lágrimas de tristeza, las de Ramos y Casillas por no conseguir la ansiada final. Lágrimas de alegría, la de los jugadores alemanes al entrar históricamente en una final donde nadie contaba con ellos. Una vez más "El Tapado" da la sorpresa.
Partido sin más historia. Webb estuvo blandito blandito con el acoso y derribo preparado por José Mourinho contra el pobre de Lewandowsky. Una amarilla vio Ramos y ya al final del partido tras haber sido invadido por el espíritu del tal Juanito (que no sé si la UEFA le permitiría estar, aunque fuese de espíritu, recordemos pues que fue expulsado en el año 87 por un pisotón en la cara al alemán Matthaus durante unas semis de Copa de Europa y sancionado con 5 años sin poder jugar en torneos continentales). Por lo demás bien. Se pidió un penalty inexistente a Higuaín en los primeros minutos y, eso sí, se comió una mano de Hummels en el 77 que hubiese sido una falta peligrosa.
En rueda de prensa lo de siempre. Mourinho hablando de él y dando palos a la prensa. Quizás se vaya a Inglaterra donde, según él, afición y prensa le quieren, cosa que aqui, la prensa no.
Sería una pena que se fuese. ¿De quién se hablará ahora por Twitter?
Antes de acabar, felicitar a Jügen Klopp y sus hombres por la gran eliminatoria hecha donde en los dos partidos llevaron las riendas en casi todo momento, cosa que no es fácil, sobre todo en el partido de ayer. Justo finalista. Ahora, en España, sólo nos queda hablar de Mourinho y repartir a Lewandowsky entre Madrid y Barcelona, aunque puede que acabe en Münich con Gotze.
Señoras y señores. Hombrecillos y mujercillas, la Décima tendrá que esperar. Ya veremos cuánto, porque la espera puede convertirse en obsesión insana para muchos si no llega el año que viene.

Siempre vuestro

Suso Rama