martes, 23 de septiembre de 2014

El curioso caso de Iker Casillas

Lo sé, el asunto está muy manido, pero ante la suplencia esta noche de Iker Casillas quería hacer una entrada sobre todo lo que ha acontecido en la vida del meta mostoleño en las últimas fechas. Si lo catalogásemos en una película sería, sin duda, un tele film de esos que emite Antena3 los fines de semana por la tarde. Empezó interesante la cosa pero, al final, como ocurre con las pelis malas, se hace largo, cansino y aburrido. Y no será por falta de capítulos, porque todas las semanas tenemos, al menos, uno. Que si ha hecho "me gusta" en no se qué foto del Instagram (sí, queridos, a eso se dedica ahora la prensa deportiva), que si le pitan, que le dejan de pitar... Bakalá.
Huelga decir que las culpas se le siguen echando a Mou (que en gloria esté allá por tierras inglesas). El paso del entrenador portugués ha dejado un gran calado en el club blanco, para bien o para mal. Y si a ello le sumas que el Tito Floren les ha vendido a dos jugadores básicos para el esquema del Madrid, pues te sale una macedonia riquísima. Ni la ansiada Décima ha logrado calmar las aguas en Concha Espina, de locos.
Al lío. Tras la consecución de la Copa de Europa en Lisboa, con fallo de Casillas incluído, vino el Mundial. Esto ya fue el acabose. Nos cascaron 5 los holandeses y los chilenos nos dieron la puntilla apeándonos del torneo. Algunos, como es normal, miraron a la portería. Y, aunque a muchos de ellos España les daba igual, pues oye, veían los partidos y metían un poquito de mierda, que eso nunca está de más (en constancia quede que soy uno de los máximos defensores de meter mierda en la casa ajena, siempre teniendo la tuya limpia, claro está).
Con este caldo de cultivo se nos presentó un verano donde unos decían que Iker se iba y otros que se quedaba, lo normal por esas fechas. Al final acertaron los últimos y el que hizo la maleta rumbo a Milán fue Diego López. Iker se quedaba y se quedaba para jugar, o al menos eso dijo Carletto. Pero no todo iba a ser tan color de segunda equipación (rosa) y a Casillas le pusieron un rival duro de roer: Keylor Navas.
Hasta la fecha Iker había sido el titular. En las buenas (Supercopa de Europa) y en las malas (Supercopa España, Anoeta, derbi J3). Hasta hoy. Hoy Iker vuelve al banco del Bernabeu, quien sabe si para quedarse.

Suso Rama