lunes, 6 de abril de 2015

La autoinmolación de Rosa Díez

A UPyD, ese paradigma de la democracia, se le cae cada día un palo nuevo del sombrajo.  A la dimisión de la directiva del partido de figuras de nombre como Irene Lozano o Anchuelo se les suma la gran crisis que viven internamente. Ya desde finales del año pasado eran muchos los que vieron en Ciudadanos un bastión al que unirse para seguir subsistiendo, e incluso para pretender gobernar en algún sitio. Pero ahí manda la Lideresa 2, Rosa Díez, que se ha agarrado a la poltrona y no la suelta. Querida Rosa, por muy guay que tú misma te veas a ti, no lo eres. Ni tu partido.
UPyD es eso que está ahí, moviéndose entre el centro y centroderecha del panorama político, y a los que C’s se les ha comido la “tostá” en menos que canta un gallo. Se creía Rosa Díez que por tener a Toni Cantó (eso no sé si es bueno o malo para un partido) y con la publicidad que le hacía Federico Jiménez Losantos le iba a dar para ser Presidenta del Gobierno. Pues no. Las elecciones andaluzas dieron un resultado realmente negativo a UPyD, ni un solo escaño. Y cuando Rosa debía de decir “hasta aquí” y ceder el cargo, coge y dice que “nanai de la china”, que sin ella UPyD no es nadie.
No quiere perder su marca fusionándose con C’s, y quiere seguir siendo la candidata a todo, demostrando así que le importa más su propio trasero que el partido, y no digamos ya la política española.
-                          - Pero Suso, cómo dices eso, marichocho, si Rosa Díez ha dedicado 40 años (como los Chunguitos) de su vida a la política – me diréis

Pues las cosas como son: esta señora lleva toda la vida viviendo de la política, siendo primero diputada del PSOE por el País Vasco, y luego siendo cabeza de un partido que, malquelapese, pinta menos que un mojón en Cuenca.

 Desde el cariño y el respeto, Dear Rosa, jubílate, y deja paso a los que realmente quieren hacer algo por la gente, aunque sean de derechas. 

Suso Rama