jueves, 24 de noviembre de 2016

Sola, triste y sola

Tiene Diana Navarro una canción que definiría perfectamente cómo murió la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá: “Sola, triste y sola; sola con mi pena (…), sola en mi amargura, sola, triste y sola”.

La noticia nos sacudió las legañas a las nueve menos diez de la mañana. Antes, apenas un cuarto de hora antes, los medios habían avanzado que su situación era crítica tras haber sufrido un infarto en el Hotel Villarreal. Hasta allí, cruzando la acera, se trasladó el grueso de periodistas que estaban prestos y dispuestos para cubrir la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. Y allí se vivió una de las imágenes más indignas que recuerdo, o más morbosas, como fue la salida del cuerpo envuelto en una bolsa mortuoria por la puerta de atrás del hotel. Probablemente Rita no merecía eso, y a nosotros, los espectadores, eso no nos interesaba.

Seguramente no sea el día para hablar de cómo fue la Rita política. Cada uno tendrá su opinión, buena o mala, al igual que la tendrá de su responsabilidad, política y quién sabe si algo más, en los innumerables casos de corrupción que asedian la Comunidad Valenciana y, en concreto, la ciudad que Rita gobernó durante 24 años ganando 5 elecciones por mayoría absoluta consecutivas.

Creo, y no sé si me equivoco, que hoy es día para guardar silencio. Silencio al menos como respeto por la marcha de quien fue una de las primeras mujeres gobernantes en España. Alguien a quien su propio partido, ese que fundó con Aznar y Fraga, vilipendió y humilló en sus últimos días haciéndole abandonar su casa. Rajoy acostumbra a dejar cadáveres en el camino para salvar su propia imagen, y con Rita tampoco le tembló el pulso. Con su Rita, la que le ayudó a formar en Valencia un bunker rajoyiano tras el Congreso de 2008 y que sostuvo a Rajoy tras palmar en dos elecciones generales consecutivas. Con su Rita, su amiga del alma.

Dicen los que saben de esto que llevaba unos días en los que no se encontraba bien. El martes no acudió a la Cámara Alta, y ayer tampoco tenía intención. Incluso sus familiares se desplazaron a la capital para estar con ella, y quizás sin ellos ni siquiera el SUMMA hubiese intentado salvar su vida. Hubiese muerto, físicamente, sola. Emocionalmente lo hizo. Por suerte tuvo al lado a su hermana para marcharse en paz.

Como digo, y decía al principio, la canción de Diana Navarro sería el mejor epílogo para el final de los días de Rita: “Pena y melancolía, que viven en mi habitación, son las únicas amigas mías”. Murió una personalidad de este país a quien, sí, le hemos dado muchos palos. Y de quien hemos hecho muchas chanzas, porque ella se ofrecía a ello, seguramente de manera involuntaria. Pero me niego a pensar que los medios mataron a Rita. O los memes y bromas. Probablemente, lo que más le dolió a Rita fue morir sola, triste y sola.


DEP 

Suso Rama 

domingo, 20 de noviembre de 2016

Naufragio en el Manzanares

Sería demasiado ventajista, hasta para mí, decir que lo de ayer se veía venir. Por tanto no lo diré, aunque sí diré que entraba dentro de lo que podía pasar. El equipo desde el primer parón de Selecciones no ha sido capaz de mantener el ritmo, o la intensidad, que necesita. Se vio en Sevilla, contra el Málaga y el Rostov y en Anoeta. El equipo no está empezando por el entrenador, que no pasa nada por decirlo.

Ayer el Madrid, y Zidane, le dio un baño a Simeone en organización y efectividad. Y no lo esperaba. De largo fue el mejor partido este año del Madrid, y eso que CR pese a los tres goles no hizo absolutamente nada. ¿La clave? Isco, Vázquez y Kovacic. Además de Modric, por descontado. Dominó, controló y resguardó el centro del campo durante todo el partido. En ningún momento ni Gabi, ni Koke ni Saúl fueron capaces de ganar esta área e intentar crear juego desde ahí. A cambio, balonazos y centros inertes desde las bandas para que Keylor Navas calentase dando saltos. No hizo más el tico.

No es día de señalar culpables, pero sí de hacer autocrítica. Y no parece, conociendo a Simeone, que sea capaz de hacerla. No parece que vaya a ver que Torres no tiene nivel ni para jugar con el B, pero seguirá sacándole. La fe ciega que tiene en él no sé sinceramente de dónde le viene. Si hasta el Calderón parece que se dio cuenta ayer, algo raro. Está claro que la corte imperial que defiende a Torres no va a decir ni pío, y que los pocos que acostumbramos a darle palos tenemos el día para cebarnos, pero ¿para qué? ¿Merece la pena? No será por ganas de criticar a un tío que va andando por el campo (y no sólo ayer), pero será mejor dejarlo y no hacer sangre.

Esta Liga sólo puede perderla el Madrid, y eso que estamos en noviembre. Esta Liga sólo se les puede escapar a ellos: están del Barcelona a 4 puntos y con una crisis de juego y una Suarezdependencia brutal; y a 9 del Atleti que no les quiero contar ya. Por medio Sevilla, Villarreal y Real Sociedad opositan a molestar, y bien que hacen.

Dicen, digo, decimos, yo el primero, que el Madrid no juega a nada. Que no defienden. Pero todavía no han perdido un partido este año, y le ha cascado 3 al Atleti en el Calderón. Lo mismo, más allá de la flor, ahí hay algo que no llegamos a ver y que les hace mantenerse. Seguramente tenga que ver con la calidad de sus jugadores, pese a que algunos estén al 60% de sus capacidades. El Madrid lanzó ayer su candidatura a ganar todo y, aunque jueguen un mojón, demostró que está capacitado para ganarlo. ¿La clave? Un año más, el mes de enero.

Mientras, el Atleti deberá de intentar recuperar las sensaciones y la forma sobre la marcha. La Liga se pone en chino, y la Champions a este paso se puede complicar y de qué manera. Suerte de que ya está clasificado. Si quiere volver a hacer algo grande deberá de seguir la línea que traía estos años. Comerte al rival de principio a fin, manteniendo una defensa fuerte (hasta hace no mucho había que disparar a tres defensas para meter un gol) y metiendo la pelotita que al final es de lo que esto se trata. Ah, y echarle cojones, que ayer ni aparecieron por el campo.

¿Se puede recuperar a Raúl García? Decidme que sí, por favor.


Suso

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Perdedora

Perdió Clinton, ganó Trump. Lo que parecía quimera se convirtió en realidad cuando vimos cómo Florida, Ohio y Michigan daban su apoyo al burro republicano, aunque lo que le represente sea el elefante en una cacharrería.

Hillary es una perdedora. Y no es mi intención hacer sangre, lo aseguro, pero es la auténtica realidad. De nada sirve decir “Si hubiese sido Sanders…” si hubiese sido Sanders, probablemente, se hubiese polarizado más aún la campaña. En España más de uno hubiese apoyado a Trump, la alternativa al “comunismo”. Pero como era Hillary, la impoluta, sólo se atrevió a apoyarle Juan Manuel de Prada. Pues ole por él, la verdad.

Hilaria es una perdedora porque no sólo perdió anoche. Desde 2008 intentó sin éxito ganar las primarias demócratas. Y, cuando al final lo hace en 2016 representando al sistema, el establishment, vuelve a palmar. Demasiado joven para retirarse, demasiado mayor para volver a intentarlo.
No soy un experto en política americana. De hecho, no soy un experto en nada. Eso sí, la noche electoral me lo comí casi entera. No tengo el aguante de Ferreras, pero casi. Cuando vi cómo los demócratas perdían Ohio, que desde 2004 había apoyado tanto a Kerry como Obama, supe que esto se acababa. Michigan fue la guinda. Y mi final. Me fui a dormir sabiendo que Donald Trump sería presidente.

Por la mañana, con esa calma tensa que te impone algo que no te gusta y ante lo que nada puedes hacer, estudié los resultados. 29% de hispanos apoyaron a Trump. Más de lo que se creía. Más de lo que se contaba. Blancos y mayores de 45 es el nicho de Trump. De qué me sonará eso. Y gente sin estudios, que son muchos. Trump arrasó en pequeñas ciudades y zonas rurales; y en los suburbios. Hillary ganó en las ciudades. De nada le sirvió.

Ayer decía que sería un escarmiento mundial. Lo mantengo. El próximo 20 de enero Obama, el presidente que ha hecho historia, entregará el poder a Trump. También la hará, seguro, a su manera. Que Dios nos pille confesados, y con reservas en la despensa por lo que pueda pasar.

Buscando un búnker…

Os dejo en enlace del NYT por si estáis interesados en ahondar en los resultados:

martes, 8 de noviembre de 2016

Donald John Trump y Trump, y tal

Donald Trump nació en Queens allá por 1946. Ahora, 70 años después está a un paso de ser Presidente de los Estados Unidos. Jamás pensó en ello, según dice. Lo suyo era hacer edificios altos y campos de golf. Hasta que decidió cortar por lo sano. Se presentó a las primarias del Partido Republicano, porque no le quedaba más remedio, y las ganó. Se cargó uno a uno al resto de candidatos y, estado a estado, caucus a caucus, consiguió los delegados suficientes para llegar a la recta final. Al supermartes que hoy acontece y donde él o Hillary serán designados máximo mandatarios de la otrora primera potencia mundial.

Su vida, la de Donald, podría compararse con la de otro magnate (¿o mangante?) español: Jesús Gil y Gil. Fundador del GIL, el Grupo Independiente Liberal, nacido a principios de los 90 y que llegó a gobernar en Ceuta, Barbate, Chipiona, Estepona o, la joya de la corona malaya, Marbella. Aún hoy muchos se preguntan por qué votaban al GIL. Quizás dentro de 4 años muchos piensen por qué votaron a Trump. Democracia, lo llaman. Show, podríamos decir.

Donald Trump aumentó su popularidad gracias a la televisión. Recuerdo cuando en Wrestlemania 23 hizo el show de rapar al mandamás del wrestling americano, Vince McMahon. Después vino su reallity. No he visto ningún capítulo, pero no me extrañaría encontrar una imagen suya en un jacuzzi, rodeado de mujeres con los pechos fuera. Le pega mucho, esa es la verdad.
Como políticos están cortados por el mismo patrón: ninguno es político ni tiene intención de serlo. Sólo quieren “liberar” a la población. Fuentes del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales aseguraron en 2005 que casi la mitad de la deuda de ayuntamientos en España provenía de los gobernados por el Gil. Y hasta la Pantoja, musa del faranduleo español, y por ende de lo que intentaba representar Gil; pisó el talego.

Gil no llegó a pisarlo (por corrupción). Se fue antes. Algunos (la Wikipedia) dicen que a una isla con Elvis Presley. Leyendas urbanas aparte, podemos decir sin temor a equivocarnos que el GIL se llevó el voto que habían perdido PP y PSOE, el establishment de la época (de la época y de ahora). Y lo hizo con un discurso duro contra ellos, y populismo. Pero populismo del bueno, del de Ruiz Mateos. Populismo del xenófobo, y del liberal. El que ahora intenta reflotar Trump en una América que sigue matando afroamericanos cada semana. Populismo para los que todavía no se han dado cuenta que no son lo que creen ser. Que algunos le han pasado por la derecha sin intermitente, en lo económico, y por la izquierda en lo social. No hablaremos de las armas porque no hace falta, está todo dicho.

Si hoy gana Trump, Dios no lo quiera, cambiará el mundo para peor. No aseguro que lo haga a mejor si la que gana es la candidata demócrata, pero por lo menos no gobernará un lunático un país donde con pulsar un botón se activan armas nucleares. Gil, por suerte o desgracia, lo único que explotó fueron primeras líneas de playa y un club de fútbol. Pero eso es otro asunto.


Gil mostró el camino de lo que un orate puede hacer gobernando. Trump puede ser el escarmiento mundial. Ahora no hablamos de corruptos de poca monta (y muchas pelas), ahora hablamos de la seguridad internacional. De los americanos y del resto. Que Dios nos pille confesados. Y que vote a Hillary, por si acaso. 

viernes, 4 de noviembre de 2016

Ministros, ministrables y desministrados

Eran, minutos arriba minuto abajo, las 7 de la tarde cuando, en un comunicado oficial, MR presentaba su nuevo equipo de Gobierno. Contra los rumores, no se ha producido ninguna creación de Ministerio, aunque sí que se han reorganizado.

La noticia principal, faltaría más, es el mantenimiento de los dos pilares económicos: el adorado Montoro en Hacienda, y el tecnócrata (y buen colchonero) de Guindos en Economía, al que le han sumado Industria. Ellos pilotarán, hasta donde les dejen, el nuevo auge de la economía española. Como desde 2011, vamos…

Junto a ellos se han mantenido la discreta, y decorosa, Tejerina en Agricultura, la rociera Fátima Bañez en Empleo, Catalá en Justicia y la todopoderosa vice Santamaría, oh sorpresa, en Presidencia. A ésta le han añadido las competencias de control de las Administraciones Territoriales, ergo hablar con los catalanes, algo que hasta ahora hacía una Secretaría General. A cambio, se le quita la portavocía del Gobierno en favor de Méndez de Vigo, que también se mantendrá en Educación, Deporte y Cultura. De Vigo ha conseguido limpiar la imagen del ministro de cultura que Wert llevó al puesto de menos valorado, y lo ha hecho con buenas palabras aunque pocos gestos. Veremos cómo discurre con sus nuevas competencias.

Y, ahora sí, vamos con los nuevos. Dolors Monserrat se encargará de Sanidad, siguiendo la noble tradición española de poner un Ministro de Sanidad que sabe de todo menos de Sanidad. Bueno, rectifico, Ana Mato no sabía de nada, Sanidad incluida. Jeje. Interior pasa a las manos del cospedalino Zoido, ex alcalde de Sevilla. Había sido defenestrado por Arenas en Andalucía en favor de Moreno Bonilla, y MR ha conseguido revitalizarlo dándole uno de los puestos más deseados. A Energía, Turismo y Agenda Digital (Dios sabrá qué es esto último) ha mandado a Alberto Nadal, que nada tiene que ver con el tenista, y que hasta ahora trabajaba en la Oficina Económica de Moncloa. Exteriores va para Dastis, el hombre de MR en la UE, del que dicen que es el mejor preparado para el puesto. Suena a topicazo. Por último, y antes de llegar a dónde todos queremos, Fomento va para Iñigo de la Serna, hasta ahora alcalde de Santander, y que tendrá la función de sustituir a Ana Pastor al frente de la cartera. Ahora que hay un cántabro al mando de Fomento lo mismo hasta llega el AVE a Santander. Y con wifi. Toma ya.

Y por último, lo que era un secreto a voces se ha confirmado: nuestra Dolores de Cospedal, doña Finiquito para Wyoming, será la Ministra de Defensa. Ella dominará con mano de hierro el Ejército y, bastante más importante, el Centro Superior de Información de la Defensa, conocido como CESID, estrechamente ligado al CNI que posee Soraya. Ergo, la que hasta ahora era una guerra partidista entre las “niñas ashishinas” que dice Federico, pasa al Gobierno. Y a los dos estamentos superiores de inteligencia y defensa nacional. Cada una ha confeccionado su equipo de afines en el Gobierno. Atrás quedó el G5, del que nadie se ha librado. Resulta curioso cómo alguien a quien C’s había rechazado para presidir el Congreso haya acabado, con calzador, en una de las carteras básicas de todo Gobierno. Y Albert tragará, ¿qué va a hacer sino? Es lo que lleva haciendo desde el 21D. Ahora, eso sí, le da igual tragar de rojos o de azules mientras salga en la foto. Ya saben que el que se mueva no sale.

Y de ministros pasamos a (ex)ministrables. Algunos como Moragas, Ayllón o Pablo Casado quizás se hayan quedado con las ganas de recibir la llamada de MR esta tarde. Lo que veían cerca ha pasado a estar lejos, muy lejos. Y mira que se han partido la cara por su líder, pero en principio, no ha tenido recompensa. Al menos de cara a la galería. Pero que reflexionen bien: “Virgencita, virgencita, que me quede como estoy”, y si no que miren a los desministrados.

A éstos ya no les quedan ni las funciones. Pobre Fernández Díaz. Le había transmitido a MR sus ganas de continuar, pero parece que las ganas no eran recíprocas. Al igual que ha ocurrido con Margallo, que no podrá cumplir sus sueños húmedos de izar la bandera rojigualda en Gibraltar. Mecachis. Con las ganas e ilusión que había puesto, comandando el difunto G5, y aspirando quién sabe si a algo más que ser ministro. Pero en voz baja, por supuesto. Él, Margallo, sabía que su segundo nombre era Consenso. Pero parece que sólo lo sabía él puesto que ni siquiera en C’s le propusieron para nada.

También se ha ido fuera Morenés, aunque esto es menos sorprendente puesto que, según apuntaban, él ya había tomado la decisión. Como debe ser, antes de que te echen es mucho mejor irte tú. Más honroso, por lo menos.

Sólo me falta Marhuenda de ministro del Amor. Él se había autopropuesto como candidato. Estaba mucho más cariñoso con los antisistemas. De hecho no ha dicho ni palabra del pisito de Espinar. Ah no, espera, que lo ha sacado en portada de La Razón. Bueno, da igual. Es injusto que aquél que más se ha partido la cara por MR estos últimos 5 años no vea recompensado su esfuerzo. De momento. Paco, yo estoy contigo.

Así pues, y hasta que MR quiera, Habemus Gobierno. A lo largo de hoy (viernes) los nuevos y viejos ministros jurarán su cargo, recibirán su maletín de cuero y se pondrán manos a la obra. O ya si eso el lunes, no vamos a estropear su “despedida de ciudadano”…


Que les vaya bien. Su suerte será la nuestra, o eso dicen. Sólo pido que nos den momentazos, aunque eso, viendo lo que hay, está casi asegurado. 

Suso Rama 

martes, 1 de noviembre de 2016

Reencontrados

15 años habían pasado. Atrás quedó la mítica frase del ahora malogrado Carlos Lozano (del que nadie dijo ni pío): “Claro que sí, guapísima, cruza la pasarela”. En el Sant Jordi había pasarela, y la cruzaron. Bueno, Juan Camus no lo tengo claro. Aproveché sus actuaciones para irme. Nene, eres muy pesado, las cosas como son. Es indudable que sí Camus no hubiese estado allí ni Javián, ni Geno, ni Mireia hubiesen cantado sólos. Nadie lo hubiese echado en falta, pero era de justicia que lo hicieran, las cosas como son.

En mayor o menor medida, y aunque no hayan calado tanto en el imaginario colectivo, ellos participaron en el primer Talent/Reallity de España. Y los españoles sufrieron con ellos, por lo que chapó.

Referido al concierto, y con la expectación creada, se lo podían haber currado un poco más. No sé. Una iluminación decente, un sonido adecuado… Leches, que tuviste a 4 millones de españoles la noche de Halloween viéndote. Que dejaste bajo mínimos a LQSA, aunque fuesen reposiciones. Le faltó un algo. Quizás el beso furtivo de Chenoa a Bisbal, que todos queríamos ver, y que todos creímos ver. En el fondo, ese momento, en directo, fue como un chutazo al palo. Lo veías dentro y… uy. Casi. Mecachis.

La actuación fue la más esperada, y quizás por eso, la mejor. No sólo porque ellos la interpretasen estupendamente, faltaría más, si no por la tensión que se mascaba. Aunque es probable que se mascase más en los sofás de casa que en el propio escenario. Escondidos representa un punto de partida para muchos jóvenes españoles. Y el chándal. Hubo una época en la que a España le daba igual el PP y el PSOE, les interesaba más Chenoa y Bisbal. No les juzguen, a mí me siguen interesando más.

La top del concierto, sin lugar a dudas, fue Nuria Fergó. Cantó su Brisa de Esperanza, un hitazo de ayer y hoy como Te quiero y quiero más, de Fórmula Abierta. Maravilloso. Por un momento regresamos a 2002. Volví a tener 7 años y a cantar. Y conmigo otros tantos. Lo bueno de OT es que cantaban en español, y podías interpretar las canciones sin inventarte (toda) la letra.


La última parte del concierto, con Gisela y Busta y “Vivo por ella”, Busta y Alex y “Dos hombres y un destino”, Tenorio y Fergó con “Noches de Bohemia”, el comentado “Escondidos”, y “Europe’s living a celebration” y “Mi música es tu voz”; fue espectacular. Pocos espectáculos en España pueden generar más expectación, y felicidad, que esas actuaciones 15 años después. No defraudaron. Ni Chenoa. Estamos contigo, Laura. Reeditando a la inmensa Rocío Jurado deberías decir aquello de: “No me pongo más nunca un chándal”. Sólo espero que esto se repita dentro de 10 años. Y que haya beso, coño. Viva OT1.