sábado, 11 de noviembre de 2017

Hasta siempre, Lucas

Cuando me desperté ya nada era lo mismo. Venían diciéndolo en la tele, en las redes, en la radio, pero todos nos negábamos a pensar que era cierto. Chiquito, nuestro Chiquito, se nos apagaba en una cama de la UCI del hospital de Málaga. No recibió el gran homenaje que merecía, ni la Medalla de Andalucía por la que suspiraba. En la conciencia de quien pudo y no quiso quedará. Porque Chiquito, pese a irse sin homenaje ni medalla, se ha ido sabiéndose adorado. No sólo es Málaga, su Málaga, donde era ilustre. En toda España se venera (y se seguirá haciendo) la figura del fistro pecador nacido después de los dolores. El creador de un idioma único, el contador de chistes con más gracia que los propios chistes.

Pude verte una vez en directo, unas Navidades aquí en Torrejón, y recuerdo cómo estuviste casi dos horas haciendo reír a todo el personal. Querías que te dijésemos chistes que contar, te parabas cuando te iban a hacer una foto y posabas, y te reías y buscabas la complicidad del público, tu público, que iba de 0 a 99 años.

Hoy España es un sitio mucho más triste sin ti, Chiquito. Ya nada volverá a ser como antes. Sin ti el diodeno no tiene sentido, y Rodrigo ya no es Trigo, sólo Rodrigo. La caidita de Roma no volverá a ser caidita. Se nos ha ido nuestro torpedo, camino al cielo vas al ataquer. Jarl 

Hasta siempre, genio, te echaremos de menos. Has sido y serás único. Siempre estarás en nuestros corazones, y en nuestro vocabulario. Desde hoy, más que nunca, y en tu memoria:


¡Hasta siempre, Lucas! Buen viaje, fistro pecador de la pradera. Tu país te llora, torpedo. Te queremos

miércoles, 11 de octubre de 2017

Chichinabo

Tal y como está el país supongo que lo correcto sería hablar de Catalunya. De hecho, el título está inspirado en su independencia: Independencia de chichinabo. Hecha a contramano, de aquella manera, y sin siquiera saber si tiene validez jurídica, no se puede considerar de otra forma.

Pero verán: no. Me niego ya a seguir dándole vueltas al torno, pues, la conclusión a la que llegaré no servirá de nada. De nada más que de encabronamiento personal, y es que pienso en el 155: a ratos me parece bien (siempre que no suponga entrar con los tanques por la Diagonal como ansían algunos), a ratos me parece mal (se haga como se haga les aportará a los indepes el punto victimista que buscan y, además, deberían de abrirse vías que no forzasen el llegar hasta ese punto). Por ende, y para no seguir mosqueándome, sudo. Allá ellos. Estoy ya cansado de esta historia. No son dos semanas lo que llevamos así, son 5 años de “Pasión de Catalanes”, y la siguiente temporada que ahora comienza me da pereza. Es lo que hay

Así pues, me toca buscar tema que vaya acorde al título. Puedo hablar de Masterchef Celebrity, que se ha quedado en Masterchef Chichinabo después de que hayan echado a Silvia Abril por una bechamel (¡por una bechamel!), mientras ahí siguen Bibi, musa-gay pero poco laboriosa entre los fogones; o Patricia, quien para no recurrir a tópicos machistas sólo diré que tiene de avispada lo mismo que de cocinitas. Una pena. Dicen, cuentan, rumorean que van a hacer repesca, y que ahí puede volver Silvia. Ojalá. Si no, seguirá siendo Masterchef Chichinabo.

Pero no, este tema no es suficiente. Busquemos más: fútbol. Uy, mejor no. Con decir que la Selección está en el Mundial vale. ¿Mundial de chichinabo? Who knows. Del Atleti ni palabra que toman apunte en otros foros, no vaya a ser… Jai. Me río de Janeiro. Si no me lee ni Cristo... Los chichinabos.

Más chichinabos, a ver… Pienso… Poco más. Estoy espeso. Veo LQSA con esperanzas de airearme del matrimonio Ferreras&Pástor (que diría Correa), que no se van de la tele ni p’atrás. Pobre criatura su filius, la crisis de España le deja sin padres cada dos por tres. Con lo bien que lo hace Cristina Pardo, que la podían dejar non stop 24/7, me la tienen de reportera a la muchacha buscando meter micro a quien sea posible. Presto especial atención a su técnica alcachofera de abajo-arriba mientras lanza una pregunta que bien podía ser una hostia sin manos. Y le da igual el partido que sea. Grande donde las haya. Ésta sí que no es de chichinabo, por suerte.

Ea, lo dejo estar. Volveré a escribir pronto si no hemos entrado en guerra. Si lo hacemos, hasta más ver. Nunca me ha quedado bien el fusil, viste muy poco. 

Achichinabado me despido


domingo, 1 de octubre de 2017

El día de la vergonya

Llegó el día, el 1 de octubre. Y llegó la votación que tanto se afanó Rajoy en decir que no habría. Las dos Españas que nos helaron el corazón vuelven a enfrentarse, mientras otros miramos con asco-pena todo. A Puigdemont y a Rajoy. A Turull y a Zoido. A Junqueras y a Montoro.

No sé si era su objetivo, pero, tanto Rajoy como Puigdemont, han conseguido dividir la sociedad incluso fuera de Catalunya. El uso desmedido de la fuerza por parte del Gobierno le da al Govern y al independentismo el victimismo que querían. La pantomima del referendo que han montado los catalanes les da un aura democrática que se cae cuando ves a gente votando en la calle, y metiendo tres o cuatro papeletas. Eso son garantías y lo demás tonterías, vaya.

Estoy hastiado. Estoy cansado de que defender la unidad de España sea de fachas. De que portar la bandera del país sea de fascistas. Pero claro, luego ves la movilización en Madrid cantando el “Cara al sol” y te dan ganas de irte del mundo. Esos no me representan, ni mucho menos. Me representan los catalanes que aguantan caceroladas a diario sin decir ni . Los que han perdido amigos o han dejado de bajar al bar para que no se les tache de “españolistas”. Los que, aun queriendo quedarse, no niegan que tenga que votarse algo. ¿El qué? Está por ver. Pero votar se tiene que votar, y lo tenemos que hacer todos. No sólo Catalunya. Ellos tendrán que decidir si quedarse o no, y de qué manera. Pero el resto tendremos derecho a opinar, digo yo, en qué país queremos vivir y con qué organización.

A mí tampoco me gusta Rajoy, a la vista está. Gracias a él estamos como estamos. Con un independentismo creciente durante su mandato basado en el famoso inmovilismo. El estafermo Mariano jamás se ha sentado a hablar con nadie, ni siquiera con su propio partido. Pero sigue ganando elecciones, y ante eso qué le vamos a hacer. Los catalanes quieren librarse de él. ¡Coño, y yo! Pero hagan política. Sienten al PSOE, a Podemos, a Ciudadanos, a ERC, PNV… a todo aquello que no sea Mariano y hablen a ver a dónde llegamos. Sólo con mayorías parlamentarias en el Congreso se pueden cambiar las cosas.

Hoy me tacharán de populista, de españolista, de centralista e incluso de facha. ¿Un madrileño con ascendencia castellanomanchega y extremeña qué pretenden que defienda? La democracia, por supuesto, pero no la de la Generalitat. Aquí hay unas leyes, nos gusten más o menos, que solo podrán cambiarse con voluntad política.

Y, a todo esto, ¿dónde está el Rey? ¿Por qué no hace nada? ¿Por qué no dice nada? El padre de la Princesa de Girona tendrá algo que decir, digo yo. Si realmente Felipe VI quiere reinar tiene que demostrar que está por encima de los políticos. Si realmente él quiere ser el Rey de todos los españoles tendrá que mediar para unirnos. Si no, tendrá los días contados en la Zarzuela. Sería una pena que después de ser “el Preparao” no esté a la altura de lo que se le pide. Sería una pena que, después de haber aceptado que entre con calzador, se inmole con Rajoy en el inmovilismo.

Son días jodidos para todos, y en especial para los catalanes. Para los que quieren irse y los que quieren quedarse. Para los que quieren que se vayan y los que queremos que se queden. Y esto sólo acaba de empezar. Esperemos que la violencia se quede como un reducto anacrónico en puertas de colegios.


PD: Mi apoyo absoluto a los agentes de a pie de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra que han sido usados como arma política contra la ciudadanía. Ellos, desgraciadamente, acatan órdenes. El problema no son ellos, son quienes les mandan. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

Vuelve la radio, vuelve la vida

Realmente la radio no ha vuelto porque nunca se ha ido. Fe de ello dan los polígonos y las guayaberas de Herrera que está casi más en la radio durante el verano que en la temporada regular.

Escribo estas líneas mientras escucho vía podcast (la radio moderna) el inicio de Toni Garrido en el Hoy por Hoy. A nadie engañamos si decimos que la marcha de Gemma es (en presente) traumática, como tampoco engañamos si decimos que el fichaje de Garrido para el tramo de magazín es un acierto absoluto. Cada uno tiene sus preferencias y yo pienso en él en La Ventana, por ejemplo, pero está donde está. Y, como decían los de la Cope allá por 2010, Garrido está donde le gusta estar.

Se me han puesto los pelos de punta al escuchar de nuevo la voz de Carlos Llamas, a Francino llorando su muerte en el Hoy por Hoy, la despedida de Ángeles Afuera, a Herrera ahora competidor cuando presentaba “Las Coplas”, el “Pepe un purito” y la voz de Lama en Johannesburgo. Si la SER empieza a recordar su pasado como algo bueno estará avanzando. Si sigue escondiendo la fonoteca porque quienes estuvieron en su casa 30 años ahora están en otras, seguirán equivocándose. “Pase lo que pase está la SER”, decía Nierga en uno de los cortes finales. Y esa es una gran verdad. Como la de que si la SER no existiese habría que inventarla. La Cadena SER, es, ha sido y será la radio más escuchada siempre, y no sólo porque el EGM lo monten ellos. Lo es porque tiene un abanico de pluralidad, en ocasiones amenazado, que lleva a la gente a quedarse en ese dial. Uno no pone la radio para ver qué le cuentan, por norma general la gran mayoría busca lo que quiere oír, y dentro de la pluralidad la SER y ahora Alsina y Julia se llevan ese nicho de mercado. Quizás yo lo vea así por cómo pienso, o por lo que me gusta oír.

Pero Garrido no fue el único en volver, o iniciar temporada. Como digo, Cope ya lo había hecho el viernes (mención especial a la apertura detemporada del Grupo Risa con Herrera), y Onda Cero hizo lo propio durante los últimos días de agosto como suele ser habitual. Sí volvía hoy, y se le veía con ganas, Federico a esRadio. Durante su hora favorita, la de la Crónica Rosa, y acompañado por Rosa Belmonte, Beatriz Cortázar y Emilia Landaluce, comentaron cómo no las fotos de la Pantoja en Ibiza, la muerte de Lady Di y otras tantas banalidades que nos llevan a entretenernos y divertirnos fuera del caótico mundo que tenemos. Federico es radio en estado puro, aunque no te guste lo que dice.

Quiero hablar también del cambio en JELO (Julia en la Onda): se añade una hora (la de las 15h) en detrimento de Onda Deportiva, e incluye nuevas secciones como Maldita Hemeroteca, Nuevo Orden Mundial del S XXI o Sociedad Anónima que le dan aún más (siempre en mi opinión) el liderato de la radio vespertina. Le deja cinco minutitos más a Monegal y recupera (si es que alguna vez se fue) a Sardá para El Gabinete. JELO, y Julia siguen afianzándose y ganando terreno a La Ventana. No sería de extrañar que en el último EGM de la temporada, y en parte gracias a la hora de más que suma, si no le supera sí le pise los talones al transatlántico que comanda Francino. Y eso sería un gran problema para la SER, pero no es menester elucubrar aquí ahora cosas que no vienen a cuento.

Señores, esto está en marcha y con lo movidito que se prevén septiembre y octubre la radio, más que nunca, contará lo que pasa. La SER, la COPE, Onda Cero, Radio Nacional, esRadio y otras tantas que me dejo por el camino informarán, entretendrán, divertirán y enfadarán a partes iguales a unos u otros. Como siempre ha sido, porque, aunque no lo parezca, la radio siempre ha estado ahí. Por Onda Media, por la FM, por internet, apps y podcast. Cada uno que elija lo que más le guste pero que nunca abandone la radio, porque la radio nunca le abandonará a él.

Comienza la temporada que acabará allá por julio con el Mundial. Vuelve la radio que nunca se fue, vuelve la vida.

Pegado al transistor, saludos cordiales.


Suso Rama 

domingo, 27 de agosto de 2017

Redes

En días de conmoción Twitter fue el mejor refugio, aunque parezca mentira


Hay debate y no se puede negar. Las llamadas redes sociales han colonizado el planeta y su uso ha hecho tambalearse las normas tal y como las entendíamos.

Ahora con Twitter todo el mundo puede exponer su pensamiento, cualquiera que sea, y crear corrientes de opinión que lo amen, o que lo odien. Mi historia con el pajarito azul se remonta a los albores de mi adolescencia, 2009, cuando entré por primera vez. Entonces era Tuenti, Fotolog y MSN los que dominaban el cotarro con conexiones lentas, videollamadas absurdas y emoticones en las frases con cada palabra que ponías. Si escribías “ola” en modo cani aparecía un perrete saludando con la mano, si ponías “hola” aparecía “OLA” con su reborde de lucecitas. Y así todo. Para quienes pasamos la etapa cani eso y las fuentes horteras, con escrituras AbSuRdasH y colorinchis varios, fue el punto de partida de la madurez. Después de eso no se podía caer más bajo y teníamos que salir a flote. Y con Twitter lo conseguimos. Al menos yo.

Descubrí una forma de informarte más allá de los medios, eran los propios periodistas quienes estaban y decidían qué publicar. Podías preguntar (educadamente) lo que fuese a quien fuese y te contestaba. Y le dabas RT+FAV ilusionado. Sabías qué pasaba en otros países por lo que la gente contaba, y te echabas unas risas con los primeros “Fakes” que salían. Eran de otro rollo. Satirizar desde tu individuo, más o menos lo que hace Joaquín Reyes. Después llegó la masificación, los hashtags en la tele y el abandono de Tuenti y Tuenti Chat por Whatsapp, Instagram, Facebook y, sí, Twitter. Los que estábamos de antes ya no estábamos a gusto. Ahora cualquiera te contestaba un tuit insultándote, o te buscaba las vergüenzas en tus tuits de quinceañero. Porque los hay, y los tiene todo el mundo que lo vivió.

En medio de esta vorágine tuitera que vive España, donde TODO pasa por las redes (incluso lo que es falso, que es buena parte), llegó el 17A. España entera contuvo el aliento mientras observaba las catastróficas imágenes. Como de casi todo, me enteré del atentado por Twitter. Gemma Herrero (periodista top ahora en El Confidencial) me dio el punto de partida: “¿Qué está pasando en Las Ramblas?” dijo. Y desde entonces, una catarata de tuits donde se hablaba de “arrollamiento masivo en Las Ramblas”. Eran aproximadamente las 17:15h y el resto ya lo saben.

El paso del tiempo dio pie a que cada uno sacase sus propias conclusiones del atentado y, cómo no, a que comenzasen a lanzarse garrotazos como en el cuadro de Goya entre nacionalistas (y adláteres) y el resto del mundo. Porque es así. Todo tomaba tintes de acabar malamente hasta que llegó al Qurtubi. Él, el yihadista más famoso de España, el hijo de la Tomasa, cambió las broncas de #BuenoPuesMoltBéPuesAdiós por memes desternillantes. “Sólo me queda Maxibom”, “¿Quiere qui haga la yijad vistido de Transformer, mojer?”, “Murcia para vosotros” o “acabaré con los infieles de Andalucía apagando los aires acondicionados” se convirtieron en lo más visto, pasado, faveado y retuiteado del año y, casi diría, de la historia. Las comparaciones con el torero proliferaron y España combatió el miedo con risa. Todos juntos. Se había conseguido poner paz, y en esas llegó Manuel.

Manuel Bartual, dibujante de entre otras revistas “Orgullo y Satisfacción”, relataba las “cosas raras” que le estaban ocurriendo en sus vacaciones a tiempo real. Desde el principio se veía de qué iba, pero muchos picaron el anzuelo e instigados por el resto comenzaron a interaccionar con el personaje. Manuel vivió su esplendor en la noche del viernes cuando se adentró en la otra habitación 328. Al segundo de ponerlo contaba con 200 RT, y a los 30 ya casi alcanzaba los 2.000. Locura. De nuevo la gente en Twitter revolucionada por una buena causa: leer.

El thriller que se ha montado Manuel romperá esquemas de aquí a no mucho, convirtiendo un simple hilo de Twitter en “La Guerra de los Mundos para Millennials”. Animando a la gente a leer, aunque sea a través de la pantalla del dichoso móvil. Dando pie a cualquiera a empezar a crear cosas con un mínimo de calidad y que sea valorado. A ver cuánto dura sin corromperse.

Porque, lo que parece claro, es que se corromperá. Como todo lo que tocan las redes. Una pena. El buen uso que podíamos hacer de las redes se irá por el sumidero y los jóvenes, no tan jóvenes y maduros seguiremos batiéndonos a garrotazos en Twitter por ver qué es España y qué no. O si te gustan los toros o no. O sí, incluso, eres aficionado de tu equipo o no. Parece que llevamos en nuestro ADN lo de despellejarnos entre nosotros, sea cual sea al colectivo que perteneces.


Desde aquí lo digo, y pensarán que soy hipócrita puesto que soy el primer enganchado a ellas, pero creo que las redes se tornarán en peligro. Y no por los yihadistas, ni mucho menos. Por nosotros mismos, y por los que vienen detrás. Es verdad que yo ahora vivo dependiente de ellas, pero, como cuando era cani, más bajo no puedo caer. De aquí sólo pa’ arriba, y eso comienza por la desintoxicación digital. Llegará pronto, lo aseguro. 

viernes, 18 de agosto de 2017

T'estimo molt, Barcelona

Nos creíamos intocables. Veíamos desde la distancia que dan los kilómetros los atentados en otras ciudades europeas y pensábamos que nunca nos pasaría, ¡cómo nos iba a pasar a nosotros! ¿Cómo íbamos a consentir que 13 años después el terrorismo yihadista nos golpease de nuevo?

Eran poco más de las 5 de la tarde y un tuit de la periodista Gemma Herrero (El Condifencial) preguntaba qué pasaba en Las Ramblas. Ese fue mi punto de partida. Desde entonces una catarata de tuits informando sobre el atropello. Desde ese momento hasta ahora, ya pasada la medianoche, el corazón en un puño. Todos sabíamos qué había pasado, quiénes habían sido; pero faltaba poner nombres y, desgraciadamente, números.

Lo peor que pude hacer fue buscar stories de Instagram con localización en Las Ramblas. Instantáneamente decenas de vídeos desde balcones, interiores de tiendas o la propia calle. Vídeos estos últimos que mostraban sin pudor alguno víctimas en el suelo, inmóviles, mientras sólo sonaban sirenas. En uno de esos videos incluso se veía un niño y ni eso ayudó al malnacido del grabador a empatizar con las víctimas. Le faltó hacerse un selfie al gilipollas.

¿Quién sabe cómo hubiésemos reaccionado cada uno? Corriendo, ayudando… no se puede decir ni saber. Lo que sí puedo decir, y lo hago con ciega convicción, es que no hubiese grabado jamás a nadie. No soy capaz de ponerme siquiera en la situación, pero sé lo que no haría, lo sé perfectamente.

Quiero hacer mención especial al pueblo barcelonés que ha salido en tromba a solidarizarse. Colas para donar sangre, taxistas y ubers con servicios gratuitos para ayudar a escapar, traductores en hospitales, gente acogiendo víctimas. Gracias, queridos hermanos, por dar una lección absoluta de humanismo frente a la barbarie. Y por supuesto el agradecimiento a los Mossos, a los CCFFSE que se han jugado la vida por la paz. Su trabajo es impagable en días como hoy, y como tal la sociedad debe reconocerlo. Son héroes.

Barcelona, hoy más que nunca estamos unidos. Es una lucha conjunta que no entiende de banderas, naciones, idiomas o autonomías. Todos estamos juntos en esta lucha, todos estamos con Barcelona. Barcelona, no estás sola. Te levantarás, te levantaremos.

Barcelona, t'estimo.

Nicolás Aznárez 

lunes, 24 de julio de 2017

Votar por votar

Ni vivo en Catalunya ni soy catalán, por lo que para la mitad de personas que viven en esa comunidad mi opinión no vale, o no es relevante. Claro, yo soy de Madrit. Yo les robo, y como ladrón de catalanes que soy, no puedo opinar sobre su cuestión. Así funciona esto.

Me parece grave, aunque más grave es que, basados en el principio anteriormente expuesto, la opinión de los contrarios a la independencia dentro de Catalunya valga lo mismo que la mía fuera de ella, es decir, nada. Somos fachas, espanyolitos de bien que no vemos el camino de color, luz y fantasía que entre Puigdemont, Junqueras y la CUP (manda huevos) muestran a los catalanes: la ansiada independencia, la panacea vestida con barretina que sacará a Catalunya de todos sus males, y a los Pujol de la cárcel. Porque los Pujol robaban al Estado Español y eso no es tan malo.


Muchos dirán que exagero. Que, de nuevo repito, no tengo ni idea de lo que viven y sufren los catalanes en sus carnes. Porque claro, como no tengo acceso a TV3, Canal Nacional Catalán; ni RAC1, ni puedo leer La Vanguardia, El Periódico o el Ara; no sé qué pasa. Véase esto último como ironía, que nos conocemos, puesto que sí veo TV3 y su manipulación, sí escucho RAC1 y cómo dan las horas en huso horario catalán (preocupante que esto también pase en la SER), y sí leo La Vanguardia, El Periódico y el Ara, y sus artículos en ocasiones falaces e incendiarios con el resto de España. Pero, aun así, mi opinión sigue sin valer.

Como decía, debo ser yo, que no he visto el camino. Sí lo han visto muchos hijos de españoles que acabaron en Catalunya y se han convertido, como muestran los replys al tweet que publicó el español de nacimiento Rufián, donde se contaban casos similares al suyo. Porque a ellos la Andalucía que los vio nacer, y a sus padres, abuelos, tíos, primos, sobrinos… les da igual. Ni que hablar de Madrit, Castilla o Cantabria. Por eso quieren votar. Votar por votar. Botar por botar.

Quieren botarse votando en un “referéndum” ilegal que ni siquiera han tenido valor aún para convocar oficialmente. Quieren votar sin garantías, otra vez, y usar esos votos de manera torticera contra España y una parte de los catalanes. Para luego, cuando se aplique la ley, convertirse en víctimas del sistema opresor que les condena por poner urnas. Esto ya nos lo sabemos, ya lo hicieron y lo volverán a hacer ante la inacción de Rajoy (¡qué sorpresa!) y del resto de partidos que forman el Parlamento Español que, ante el miedo de perder votos en unas próximas autonómicas, siguen haciendo el juego a los golpistas en detrimento de sus propios votantes.


España va a la deriva desde hace tiempo, y a los españoles nos la sopla. Cada día que pasa estoy más convencido que el lema nacional debería ser: “Tenéis lo que os merecéis”. Los catalanes los que más, y poco les pasa. Sigan votando Pujolismo creyendo que así hacéis frente al PP y a Franco. Sigan votando Esquerra creyendo defender valores sociales catalanes. Sigan votando a la CUP, por lo que sea que les votan que todavía no lo he entendido. Sigan, sigan, como dirían en catalán, “fent un pa com unes hòsties” (haciendo un pan como unas tortas). Ellos mismos se lo comerán. 

viernes, 2 de junio de 2017

Sevilla, crónica de un viaje mochilero

Con un sol de justicia, y tras 5 horas y media de Blablacar allí me planté: en plena Plaza de Armas, terminal de llegada y salida de autobuses sevillana, más perdido que Paco Martínez Soria en “La ciudad no es para mí”. Me faltaba la cesta con gallinas, aunque haciendo honor a la verdad no me hacía falta. Con mi maleta de ruedas y el adoquinado hispalense todos los vecinos sabían por dónde me movía. El traqueteo, gracioso los primeros 30 segundos, cansino cuando te has arrastrado hasta Plaza de España con él, no consiguió sacarme de mi embelese.

Lo primero que hice al llegar fue ir a comer. Era la hora, pasadas las 2 y media de la tarde, y me lancé sobre un McDonald’s que fue lo que más a mano me pillaba. El tema “freidurías” (gran palabra) lo dejé para más tarde. Tras ello, directo al kiosko. A uno de los trescientosmil kioskos que Sevilla tiene, algo que me parece maravilloso. En la meseta, más concreto en la capital, a cada paso que das te encuentras un escaparate, o una boca de Metro. En Sevilla no, en Sevilla te encuentras un kiosko con el toldo del ABC. Y el ABC me compré, como no podía ser de otra forma. Me flipó, pero de la prensa hablaré más adelante.

Tras ello me puse a dar vueltas, buscando a ciegas toparme con una iglesia que me suene, una calle conocida o, por qué no, a alguien que conozca. Mi gozo en un pozo. Ni iglesia, ni calle ni famoso. Sólo encontré Cruzcampo cuando pedía una cerveza.

+“¿No tienes otra cosa?”
- “No hijo, aquí es lo que hay: Cruzcampo fresquita”
+ “Ele, pues ponme una Cruzcampo”
-“Las dos primeras saben raras, luego ya te acostumbras” (mentira)

Y me trinqué la Cruzcampo. Después, continué mi camino. Buscaba Plaza España y un amable kioskero me indicó: “Mira, esta esquina no, la siguiente tampoco, a la otra cruzas y llegas a San Fernando. Allí preguntas”. Eso hice. Al final un amable señor que notó que pronunciaba demasiado las “s” me dijo: “Cusha, shiquillo: ahora coge y zigue la vía der’tranvía. A la cuarta o quinta pará tieneh Maria Luiza, y de allí a PlasaSpaña hay un pazo”. Bendito sea él.

Traqueteo mediante allí me planté, a las 4 de la tarde con una caló que tú no veas. Busqué la sombra más próxima, planté la maleta y la mochila que pesaba un quintal, y entre guiris chinos, japoneses, alemanes y vaya-usté-a-saber-qué-más me leí el ABC y un cachito de “Antonia”, la excepcional novela de Nieves Concostrina. Tras una hora larga allí decidí irme a ver la Maestranza, donde había quedado para que me recogiesen.

La Catedral del Toreo, como publicita Pagés en los carteles, me resultó espectacular. Y eso que no entré. Ver la Calle Iris en directo, aunque no lo crean, emociona. Y rodear la plaza siguiendo sus escaparates, algo que me sorprendió sobremanera. Tras el paseo, y el ratito echao frente a la estatua de Curro, me fui en busca de otra Cruzcampo. Y cogí el bar más taurino posible: “La Taquilla”, donde hice amistad con el camarero. Allí, tras hablar de toros, de Emilio Muñoz y de la mili en Vicálvaro del tabernero sevillano, descansé del trajín un rato. Dos Cruzcampos después estaba despidiéndome de mi amigo y yendo en busca del coche que me llevase a Gerena, a casa.

Fue allí, a unos 20km de Sevilla, donde pasé la mayor parte del tiempo, a excepción de ese primer día que, dado que el martes era día feriado en Sevilla por San Fernando, salimos a pulsar la noche andaluza. Pija y posturil serían mis adjetivos primeros, pero no sería justo. También hay buena gente. Me apasionó que usen la Isla de la Cartuja para salir de fiesta, ea, algo tendrán que hacer con ello. Agradezco esa noche de fiesta porque me sirvió para, ya entrada la mañana, ver la Basílica de la Macarena y pasar porbajo su arco. Increíble. Pelos de punta viendo el blanco y amarillo de la fachada, recordando tantas madrugás por Canal Sur viendo salir a la Reina de Sevilla, y entrando bien pasado el mediodía al son de alguna saeta.

Tras la noche, tan cara como si hubiese sido en la capital, llegó la calma. El martes compré la prensa, ABC y el Correo de Andalucía (que aunque ponga de Andalucía es sólo de Sevilla); y gracias a ello aprendí quién era San Fernando, por qué era tan reconocido allí, los posibles significados de NO8DO (quien haya ido lo habrá visto cienmil veces) y que la gente va a ver al rey muerto mientras se santiguan. Porque sí, allí tienen al hombre casi un milenio después decúbito supino (tieso como la mojama) en el ataúd de cristal, con su corona y su parafernalia puesta. Dicen, leí, que de esa momia Murillo pintó sus retratos del rey cuatrocientos años después. Y que le flipó para los restos. No es pa’ menos…

La prensa, de lo que quiero hablar, me encantó. Comprar el ABC en Sevilla no es lo mismo que comprarlo en Madrid. No sólo porque tenga 4 artículos más de opinión, y más interesantes; no sólo por 2 páginas más de Enfoque (donde suelen echar cuenta a los toros a diario), no sólo por el artículo diario de Francisco “Paco” Robles. Es otro periódico distinto y no sabría explicarlo. Se disfruta más, de verdad. Pero sólo el ABC. Por ejemplo, en El Mundo meten dos páginas de “Andalucía” y apañao. Debe ser que lo dan por perdido… O que no están ellos para pensar las ediciones provinciales de los periódicos, bastante tienen con saber quién es el director (gloria al Cuartango defenestrado) y pagar las nóminas a quien corresponde.

Así, con el ABC por medio, con Juan y Medio y Canal Sur, y con calor; eché unos días en Sevilla (capital y provincia). Descubrí la ciudad de los colores, del río (del Guadalquivir y del falso, un canal según me contaron), de las fachadas impolutas, limpias y conservando el aroma a añejo que Madrid ha perdido. Una pena para Madrid, una suerte para Sevilla. Ellos piensan (seguramente con razón) que se les está llenando de guiris la ciudad. Que molestan las despedidas de soltero y las fiestas nocturnas sea el día que sea. Saben que son los que pasan por caja y que gracias a ellos viven, en parte. Pero se esfuerzan por defender lo suyo: su ciudad, su pueblo, decía Antonio Burgos. Y no quieren perder la esencia. Lo aplaudo. Aquí lo hemos dado por perdido, pero les animo a continuar la lucha. Sevilla es tradición, no turisteo barato.


¡Viva Sevilla!

lunes, 22 de mayo de 2017

Cualquier tiempo pasado fue mejor

Querido amigo:

Pensamos que este día nunca llegaría. No creímos el órdago que nos echaron los mandamases y soñamos con seguir juntos toda la vida. Pero no. Al final se salieron con la suya: a nosotros nos echan a la periferia y a ti… a ti te convertirán en residencias con zonas verdes. Pero seguirás siendo tú. Seguiré pasando por la orilla del Manzanares y recordaré tu silueta, tu imagen, tu olor… A ti. Porque ni te vas, ni te mueres. Te tapan quién sabe con qué fin.

Me han permitido vivir contigo casi 6 años, tu último lustro, y puedo asegurarte, amigo, que en tus gradas he sido la persona más feliz del mundo. En tu césped he conocido la felicidad y pasión del oso y el madroño, el de verdad, el que mira a la izquierda. Costó despedirse porque ni tú ni nosotros queríamos. Sólo querían ellos, como siempre. Con eso basta.

Ayer no fue un día fácil. Llegué bien temprano a tus entrañas, porque tocaba preparar la despedida. Con más o menos ganas, con más o menos ilusión, es lo que nos tocaba. Y es lo que debíamos hacer. Por ti, por nosotros y por los de las gradas. Tantas horas de ensayo merecieron la pena y el césped se tiñó de rojiblanco para despedirse de sus leyendas. Ya antes la gente había comenzado las despedidas: cánticos a Radomir Antic o Perea, que saludaron desde el tendido; a Godín, Filipe y Giménez, quien ofreció su hijo al estadio como si de Simba se tratase; o la despedida de Margarita. Ella, ayer, puso su último ramo en el córner de Fondo Sur. Estuvo Milinko Pantic y no sé si se llevaría lo que le pertenece, pero Margarita se llevó la mayor ovación de su vida. Se la merece. Primero, cuando dejó el ramo de claveles rojos y blancos que trae desde Talavera; y después cuando el Fondo Sur sacó una pancarta agradeciendo su ramo. Era para Pantic, pero todos lo creíamos nuestro. Y que nadie lo tocase. Dice que en la Peineta también lo llevará… pero nada volverá a ser como antes.

Ayer, Pablo cumplía 17 días de vida. Su padre se lo llevó porque tenía que conocerte. Conocer nuestro Templo. Aunque no tenga oportunidad remota de acordarse, aunque después salga del Madrid como su madre, el Papá de Pablo se vio en la obligación moral de llevarlo. Él recordaba cuando le llevaba su padre, y él le podrá decir a Pablo que le tuvo en sus brazos en el Calderón. No fue el único peque que vi, pero sí el más pequeño.

Pero había más abuelos que niños, y a ellos testé sobre el cambio de estadio. María, de 78 años, me dijo: “mira hijo, yo he vivido el Metropolitano. Cuando nos fuimos de allí lloramos mucho, nos dio pena, pero sabíamos que aquí creceríamos más. Ahora toca también salir y crecer”. Ella confía en que la Peineta deje de serlo. Yo no. José, de 81 años, no lo tenía tan claro: “me parece una vergüenza, asqueroso. Nos echan de nuestro estadio, el que yo he pagado, y mi padre y mi abuelo. Primero nos roban y ahora nos desahucian, yo no sé si me voy a cambiar de estadio. Me duele en el alma”, decía. Y se le inundaban los ojos de lágrimas. Como a Marcelo, de 62 años, que recordaba el día de la inauguración: “recuerdo venir, sin estar aún terminado, y a mi padre decirme que íbamos al mejor estadio de Europa, todos sentados y no como en Chamartín o Barcelona, que algunos iban aún de pie”. Ese era el sentimiento. Entre la lágrima de emoción (y rabia) y la confianza en la evolución.

El cambio de estadio, malquepese, pasa. El cambio de escudo no. Dicho sea de paso, durante el homenaje se cantó contra esto (“El escudo no se toca”), y se pitó a la Peineta en varias ocasiones. Gloria y honor a aquellos. Tragamos, pero por lo menos que se note la oposición.

Ayer, querido amigo, te despedí. Aunque no lo haya hecho de verdad. Te brindé mis últimas lágrimas sobre tu césped, no pude contenerlo. Ya sabes que ni mucho menos era la primera vez que lloraba en tus entrañas, pero esta vez sí fue la última, para desconsuelo de todos. Se acabó lo que se daba y ya sólo serás un lejano recuerdo. El presente está en San Blas.

Pero te recordaremos siempre como lo que has sido: nuestro estadio. El de todos los atléticos. El de “Ya estamos en nuestra casa y nadie nos ha humillado”. El de las previas fuera, el del río al lado, el de la M-30 porbajo nuestra. El Templo que veneramos no volverá a prender sus focos para que ruede el balón. Nuestro Calderón, tú, aquél a quien el dúo proscrito ha dejado morir en una excepcional maniobra de chanchulleo y oportunismo consistente en no invertir un solo euro (ni una peseta, que viene de entonces) en tu mejora, en tu rehabilitación que tanta falta te hacía.

Lo dije hace meses, y lo ha repetido doña María José Navarro (a quien tuve gusto ayer de conocer) en los últimos días, tanto en Cope como en La Razón: “yo no cambio mi pisito en el centro de Madrid por el adosado en el extrarradio”. Yo tampoco, Marijose. Pero nos obligan.

A ti, mi estadio, te dedico los últimos versos de, quizás, el poema más famoso de Manrique en su elegía “Coplas a la muerte de mi padre”:

“(…) cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.”

Gracias Glorioso, gracias por tantos años. Te echaremos mucho de menos. Casi tanto como tú a nosotros. Pero tu espíritu volverá, acuérdate. Cuando consigamos volver, tú volverás. Porque volveremos, aunque la Justicia no esté de nuestro lado.

Te quiero, amigo


Suso 

miércoles, 3 de mayo de 2017

Fusilados al amanecer

3 de mayo de 1808, Madrid. Tras el Levantamiento contra el ejército francés del día anterior una parte del noble pueblo madrileño es fusilada en la montaña de Príncipe Pío, y así lo representa Francisco de Goya en uno de sus cuadros más conocidos mundialmente. Está en el Prado, quien mira de frente a Neptuno.

209 años después una legión de indios madrileños (muchos fuera de Madrid) se ha levantado con la misma cara que el protagonista de la obra, a sabiendas que anoche un portugués (supuesto lugar de destino del pillo Napoleón) fusiló, una vez más, sus esperanzas de alcanzar la tierra prometida: la libertad frente al absolutismo blanco. No se opuso fuerza contra el Régimen, y eso es lo que duele. A mes visto el partido de Liga se antoja un milagro: salió una vez, dos no. Y menos seguidas. Se volvió a ver al Atleti tembloroso en el Bernabéu, con caras de agonía casi cuando no se había jugado ni un cuarto de la eliminatoria. Y acabó mal, pero no tanto como pudo ser.

Me ha costado enfrentarme a estas líneas, la verdad. Lo que hubiese escrito anoche era impublicable, y aún hoy cuando intentamos recuperarnos del golpe me muerdo la lengua y me enveneno por no señalar a nadie. No lo haré, no es lo que toca. Lo que pienso está escrito en esta bitácora y seguramente hoy no sea el día de repetirlo. Toca levantarse.

La eliminatoria está perdida, eso parece evidente. Las opciones de remontada son nulas, y más sabiendo que cuentan con hipotéticos (hipotetiquísimos) 120 minutos para hacer un gol. Lo que toca es dar la cara, lo que no se hizo anoche. Toca ganar, o no perder, y cerrar de la manera más aseada, digna y honrosa la que ha sido nuestra casa durante medio siglo. Y después a seguir peleando, estamos acostumbrados. Desde el Motín del Cholo, allá por diciembre de 2011, muchas han sido las batallas y pocas las victorias. Pero la lucha forja al guerrero y, si él sigue, continuará haciendo un equipo competitivo en casa y fuera. No estaría de más que le comprasen un par de espadas afiladas que ayudasen a defenderse.

Esta temporada parece cerrada. A Dios gracias el Sevilla cayó estrepitosamente en Málaga y soltó varios nudos la soga que tenían los colchoneros al cuello. Toca despedirse de nuestro pisito en el centro, tan cuco él, y empezar a mirar como realidad el secarral apegao a Coslada. Allí estaremos en septiembre, dicen. Ojalá esté Griezmann.


-Estoy mirando la cartelera para el miércoles y no me decido: son todas malísimas. Pero la del Calderón va a ser de miedo… Voy a mirar el teatro.


Suso

lunes, 17 de abril de 2017

El que se duerma pierde

Le volvió a ocurrir anoche a Joseba Larrañaga, pobre: un tertuliano se le durmió en pleno Tiempo de Opinión. Ya le había ocurrido antes, con uno de los futbolistas invidentes que participan en el programa, con Andrés Ocaña en Sevilla y con JJ Brotons. Pero lo de anoche le remató. Estaba de “suplente” de Castaño, aún de vacaciones, dirigiendo el Tertulión (suplente entre comillas porque ese Tertulión es más suyo que nadie) cuando comenzaron a oírse unos bufidos. Santi Duque por teléfono continuaba su speech y, cuando acabó, llegó el momentazo: “¿Se me ha vuelto a dormir alguien en directo?” En efecto: Emilio Pérez de Rozas. Sólo el berrido de Paco González le sacó del letargo.

De Rozas estaba anoche como lleva el Barcelona varias semanas: grogui. Ahora, cuando en una semana no ganas nada, pero sí lo puedes perder todo, el sueño de Emilio y del Barcelona es, como poco, preocupante. Ni aun remontando el miércoles el Barcelona habrá ganado la Champions, ni ganando en el Bernabéu habrá ganado la Liga. Pero perdiendo ambos se quedarán a la deriva, con un entrenador que lleva tiempo sin estar y con una plantilla que, “milagros” aparte, ha demostrado no ser ni la sombra de lo que fue. Pero claro, ahora tienes a Mathieu y Andre Gomes, y juegan.

Más despierto está el Madrid, que no pierde el idilio con los últimos minutos cuando lo necesita. Veremos si, pese a no perder ese idilio, pierde a Isco en verano. Gran artífice de que el Madrid hoy esté donde está en Liga, sólo la lesión de Bale parece darle oportunidades de jugar. Increíble pero cierto. Dicho esto, el Madrid tiene “la mitad del gorrino cazao”, que se dice en la Mancha. Mucho tiene que cambiar la cosa para que no estén en el bombo de semis y para que no ganen la Liga. Porque el Madrid, a diferencia del Barcelona (y de Pérez de Rozas), no se duerme. Como mucho se echa sus cabezaditas, pero lo acaba solucionando.

Mientras, al tercero en discordia no le da tiempo ni a pestañear. El Atleti no tiene tan claro el pase como parece, ni siquiera el tercer puesto por muy muerto que parezca el Sevilla (buena siesta se están pegando los hispalenses). En Leicester deben mantener la puerta a 0 y marcar, o si no se va a sufrir como perros. Lo dicho, ni dormirse, ni cabezadas ni pestañear. “El culo apretao”, que diría aquél.


Una vez llegados a este punto de la temporada sólo queda sentarse frente a la tele y rezar, el que sepa y quiera. Pero cuidado con dormirse, que el que se duerma pierde. Y de momento va perdiendo el Barsa. El lunes veremos si siguen o no. Lo que sí parece claro es que de Rozas seguirá en Cope aunque se duerma. Por cierto, ni dormido dejaba de interrumpir. Bendito él, que nos dure muchos años. 

PD: Audio de Pérez de Rozas dormido en el Tertulión de Tiempo de Juego http://www.cope.es/audios/tiempo-juego/emilio-perez-rozas-duerme-directo-tiempo-juego_228640

Suso

lunes, 10 de abril de 2017

El Niño se hace "major"

Dieciocho años después Sergio García Fernández, natural de Borriol (Castellón), regresaba a la salita mágica. Aquella donde, en su presencia, Jose María Olazábal recibió en 1999 su segunda chaqueta verde. Sergio se llevó el trofeo al mejor no profesional y prometió volver allí a recoger la suya. Ha tardado en llevársela, pero ya es suya. Y promete pelear por repetirla.

Les seré sincero: no tengo mucha idea de golf. No tengo muy claro cuándo es eagle, cuando birdie o cuando par. Ni si un golpe es bueno o malo. No se puede saber de todo en la vida. Tampoco me hizo falta: la emoción se transmite, y tanto los compañeros de Movistar+ Golf como los de Cope supieron transmitir y contar qué pasaba en cada momento. Durante el fin de semana hice el seguimiento del Máster de Augusta con más esperanzas puestas en el rookie Jon Rahm, que lo finalizó el 27ª posición, y quizás hice (hicimos) de menos a Sergio García. Sólo Quique Iglesias (Cope) lo avisó la semana pasada: “Cuidadito con Sergio que puede dar la sorpresa”. Y la dio. España se llevaba su quinta chaqueta, tras las de Seve y Olazábal, y se corona como país con más victorias tras los americanos. 18 años después España vuelve a reinar en golf.

La última vuelta fue espectacular. Ya venía con buenos números durante todo el torneo y esta vez no se vino abajo. Llegó empatado con Rose al domingo definitivo y, entre los hoyos 10 y 18 (bis), vivimos uno de los momentos más emocionantes, e importantes, en la historia del deporte español. Sacándola de debajo de arbustos, jugando con los montículos para entrar al Green, tocando el mástil de la bandera desde vayaustéasaber qué distancia. Locura. Y suspense. Parecía que se le escurría de nuevo un grande cuando a Rose le sudó la mano. Se le fue y mucho su bola de salida obligándose a ir a contramano en la lucha definitiva del desempate. Y a la segunda no perdonó el Niño. La clavó en el Green y con un putt de dos metros largos se coronó. Tenía dos opciones y a la primera la clavó. Le hizo la corbatita la bola, pero ayer era el día, y acabó cayendo. Gritó Sergio, gritó España. Y eso que era la 1 y media de la mañana, qué más da. Los que pudimos, lo vimos. Y los que no lo oyeron o leyeron en Twitter. Porque sabíamos que Sergio podía y lo merecía, ya después de ver su nivel en un gran Torneo Olímpico el verano pasado en Río.

Así, en la (triste) tarde-noche de un 9 de abril, Domingo de Ramos, el Niño se hizo “major”. Igual que la mujer se hizo Ministra de Defensa en la figura regia y respetable de Carme Chacón, Dios la guarde siempre. Contrastó la emoción del golf con la tristeza de la política, un día más, la vida y la muerte frente a frente.

Enhorabuena, Sergio. Ojalá con este Máster se abra una época dorada para nuestros golfistas. Nivel hay, está claro: a Sergio le queda mucho por delante todavía y, habiendo eliminado los fantasmas, esperemos que todo venga rodado. Pero no sólo con él, también con nuestro proyecto de estrella Jon Rahm, y sin olvidar a Rafa Cabrera Bello. Futuro hay, sólo nos queda esperar la suerte.

El día que Severiano Ballesteros hubiese cumplido 60 años su discípulo le rindió el mejor homenaje posible. Ayer todos nos acordábamos del Gran Caballero del Golf español, cuánto le echamos de menos...

“Hay vida más allá del fútbol”


Suso 

lunes, 27 de marzo de 2017

Vida y muerte

Llevo un tiempo complicado. El hecho existencial se hace presente en mí, quizás demasiado pronto. Pero no quiero hablar de mí, prefiero hablar del hecho.

Se fue, ya lo saben, Paloma Gómez Borrero el pasado viernes a los 82 años. 82 años que decía el carnet de identidad, pero Paloma tenía menos. Vivía en los eternos 25, benditos 25. La vitalidad, la bondad y la alegría que desprendía superaban su enorme profesionalidad. Era más que una mujer en el Vaticano. Más que la amiga del Papa, más que la primera corresponsal española de televisión.

Si algún día tengo que irme, pronto o tarde, quiero irme como Paloma. Rápido, sin hacer ruido y con las ganas de vivir intactas como el primer día. Con ilusión por seguir aprendiendo, aunque lo sepas todo. Con ganas de contar lo vivido, que ha sido mucho. Con amigos y conocidos despidiéndome gintonic en mano, riendo recordándome y con amargas lágrimas por la injusticia de la vida. Es la que nos ha tocado vivir, nos guste o no.

Paloma creía en Dios y la gente como ella, haya lo que haya al otro lado del túnel, seguro que está en un lugar providencial. Porque era buena, y daba una mano, un brazo y hasta una pierna si hacía falta por ayudarte. Aunque no te conociese. Yo no la conocía, sólo la admiraba como profesional y la quería como personaje. Por eso Paloma está al lado de su amigo Wojtyla, a la derecha del Padre esperando arriba a los buenos. Y a los suyos, su familia italiana en la que deja un vacío tremendo. Antes no estaba en casa porque disfrutaba en la tele y la radio; ahora no estará en casa porque estará contemplándonos desde arriba. Como tantos que nos dan fuerza para seguir incluso cuando todo parece perdido.

“Memento mori”, “tempus fugit” y “carpe diem”. Dichos que parecen vacuos pero que, a veces, significan más de lo que creemos. Por eso siempre hay que acudir a los clásicos. Por eso, los que nos dedicamos (o lo intentamos) al noble arte del periodismo, el de verdad, acudiremos a Paloma para conocer nuestra historia. La historia de España, de la religión y de la sociedad. Porque Paloma era más que una periodista, incluso más que un referente: Paloma era una buena persona.
Vuela por siempre, Paloma. Gracias por haber existido.


PD: “Querida Paloma: me he tomado la licencia de tutearte. Espero que, desde donde estés, perdones mi falta de respeto. Un abrazo”

PD2: Adjunto los artículos de Luz Sánchez Mellado y Rubén Amón este fin de semana en El País sobre Paloma, dos bellos homenajes a su figura

http://politica.elpais.com/politica/2017/03/25/actualidad/1490422706_279482.html

http://politica.elpais.com/politica/2017/03/24/actualidad/1490394945_564613.html?id_externo_rsoc=FB_CC

lunes, 20 de marzo de 2017

Sampaoli pistea, Simeone huele sangre

Se dice en el argot cinegético, el de la caza, que una res pistea cuando suelta un rastro de sangre tras haber sido tocada. Así se presentó el Sevilla de Sampaoli en la ribera del Manzanares, pisteando sangre tras los perdigonazos de Alavés y Leganés, y el tiro profundo en el bazo de Leicester. Las piernas empiezan a pesar, y más si es el primero año que se intenta llegar a niveles supremos.

Y esto que cuento lo sabía Simeone, vaya que si lo sabía… Ni siquiera la desafortunada lesión de Vrsaljko en los primeros compases movió su idea: ganar aplastando. No había más opciones, y se notó. Como también se notó la diferencia física entre un equipo y otro ahora mismo. Si en la ida el Sevilla ganó por piernas, y un poquito de suerte que nunca viene mal, ayer se vio sobrepasado desde el pitido inicial de Gil-Manzano, que sin errores graves ni influyentes desquició en momentos a unos y otros con faltas nimias.

Sin Torres, y con Gameiro y Carrasco, el Atlético llevó la manija durante los noventa y cuatro minutos que se jugaron, viendo como el Sevilla, que sí tuvo el centro del campo ganado durante muchos minutos; no conseguía desenmarañar la férrea defensa rojiblanca, por mucho que lo intentasen. Mueven mejor el balón que el Atleti, pero tienen menos idea sobre lo que hacer con él. El Atleti, que ya vuelve a respirar como equipo, finiquitó el duelo a balón parado, como en los viejos tiempos; y Koke puso la estocada final cuando aún podían haber hecho más sangre. Con 3-0 y diez-y-el-alargue por delante los indios levantaron el pie, a sabiendas que si seguían apretando podían haber conseguido una machada histórica. Pero no era necesario. El golaverage se quedó en casa, y el Sevilla a dos puntos. Algo quimérico si lo hubiésemos pensado hace unas semanas, como lo que pasó en Leicester.

Destaco positivamente la labor de Carrasco. Cuando hay que rajar se raja, y cuando hay que envainársela se envaina. Y hoy toca lo segundo, pese a que no se olvide lo primero. Ayer trabajó y bien: bajó, tapó, contragolpeó y manejó. Sólo le faltó marcar. Y eso que lo intentó, en alguna de ellas demostrando que eso de ser chupón no se le olvida. Pero estuvo bien. No me gustó tanto Griezmann, pese a su obra de arte. Ayer al Principito se le vio apático. Le costaba más correr, tanto hacia delante como hacia atrás, y con tres o cuatro fogonazos en el partido le bastó para ser considerado uno de los mejores. No para mí, quede claro. El mejor, una vez más, fue Filipe Luis. Ataca y defiende, y bien, además; y su esfuerzo es fundamental para el equipo.

Al Atleti sólo le quedan finales. Parece un tópico, pero es una realidad. 10 partidos en Liga, y al menos otros dos en Champions, para conseguir el objetivo principal: entrar directamente en Champions para la próxima temporada. Y para eso hay que ganar y esperar. Al Sevilla le quedan varias salidas de fuste, como Bernabéu y Camp Nou, donde deberá demostrar por qué merece ser tercero. Ayer no lo demostró, parece evidente.


Por cierto, me gustaría acabar alabando al fútbol modesto. No sólo las victorias vitales de Sporting y Rayo, ambos peleando por mantenerse en sus categorías; sino aquellos que están abajo, en 2aB y siguen movilizando gente como si estuviesen en Primera. Me refiero al Cultural Leones v Racing de Santander, y al Cartagena v Real Murcia. Cuatro equipos con aficiones que, ni mucho menos, son de donde están. Por cerca que estén geográficamente, por mucha rivalidad que haya, movilizar a más de 10mil personas no es nada fácil. Vivan ellos también, aunque no jueguen Champions ni salgan en portadas. También es fútbol. Bendito fútbol


Suso

miércoles, 8 de marzo de 2017

Lo que Espanya ens roba, Europa ens el doná

Lo hizo. Parecía imposible, pero para el Barcelona (y el Real Madrid) no existen los imposibles. Y menos si el que imparte justicia está de tu lado. Sí, lo sé, la semana pasada renegaba del tema árbitros y hoy empiezo con él. Pero es que, a mi juicio, ésta vez está justificado. Para mí podemos estar ante uno de los Grandes Atracos de la Historia, a la altura del Tren de Glasgow, el robo de “El Grito” de Munch o del Dioni llevándose el furgón.

Es obvio, porque lo es, que el Barcelona no sólo pasa a Cuartos por el árbitro. También lo hace por la inestimable ayuda de un entrenador con tanto cartel como miedo: Emery. Mira, si con un 4-0 a favor de la ida sales con el Dodotis puesto en la vuelta me parece que, lo más justo, es que te echen de la competición porque no estás preparado para seguir en ella. Es lamentable. Y eso no me lo quita nadie. Un planteamiento ramplón basado en meterse 11 en el área y darle el balón al Barcelona. En concreto a Neymar que completó un extraordinario partido. Ahora bien, tan cierto como eso es que si el trencilla no les regala un penalti tras un patético piscinazo, otro más, del Roedor Suárez; el Barcelona no pasa de ronda. Y se lo regalan porque son el Barcelona, como igual hubiese pasado si fuese el Madrid, no nos engañemos. De goles en fuera de juego, otros posibles penaltis, etc prefiero no comentar. El punto decisivo y determinante es regalarles ese gol en ese momento, y añadir 5 minutos.


El Barcelona está en cuartos de final sin esperarlo. Su mérito tiene la remontada, no digo que no, pero cuando el viento viene de cara todo es mucho más fácil. ¿Mereció pasar el Barsa? No lo tengo claro. ¿Mereció caer eliminado Emery por cagón? Sí rotundo. ¿El árbitro influyó de manera determinante en el resultado final? Sí, sin duda. Para mí, el resto, son habladurías. El Barcelona vuelve a ser (en Catalunya) el mejor equipo de la historia, el que representa el seny y los valors catalanes (como sean los mismos que los de CDC…) y el que lleva la bandera de la futura República Catalana por Europa. Decía el gran tuitero @israel_pr: “Lo que Espanya ens roba Europa ens da” [sic], lo firmo debajo. Gracias, amigo, por el titular. Yo no lo hubiese dicho mejor. 

lunes, 27 de febrero de 2017

Culebrón a la bolognesa

Telecinco lidera la noche dominical con un culebrón italo-argentino tras la entrada en la Casa de la novia de Marco. De parejas, tele y satélites de relaciones va la cosa.

Llevaba tiempo sin ver el GH Vip, lo reconozco. Y es que esta edición, pese al buen cartel que prometía… se ha ido diluyendo según pasaban los días. Demasiado buenrollismo, por un lado; demasiado forzadas las broncas, por otro. La entrada de Aída parece que animó el cotarro, más la segunda que la primera, y anoche el DBT de Sandra Barneda recuperó sensaciones en cuanto a la audiencia, que al final es lo que a ellos les interesa.

Y lo hizo, liderar la noche, con un producto igual pero distinto. Por un momento, cuando estaban Marco Ferri y su novia Aylén en el Confe, pensé que estaba viendo Nova y no Telecinco. Sólo faltó el “Televisa pressssenta…”. Lo demás, calcado. No digo que sea un montaje, que puede serlo (a ver si somos tontos ahora), pero yo empaticé con el pobre Marco. Ves a tu novia, por la que bebes los vientos a cada minuto desde que entraste, y la única reacción que ella tiene es… Frialdad. Ni mirarte a la cara, ni un beso, un abrazo o un “te quiero”. Menuda novia… Para mí no la quiero. Ya puedes ser un perro judío, y haber hecho las tropelías que sean, que en este caso ni las ha hecho la criatura, pero si quieres a una persona… Así no reaccionas. O no de primeras, por mucho que luego le “tires una piña a la cara”, como bien lo describió el italianini.

Me gusta el culebrón, y odio a las personas que cuando ven un problema entre dos sienten la necesidad imperiosa de meterse en medio y decir lo que cada uno tiene que hacer. En este caso Aída, que manda pelotas; y Daniela Blume que se autoproclamó “terapeuta de pareja” con la única función de chupar cámara. Daniela era buena cuando era buena. Cuando estaba con Josep Lobató, Patri y Uri calentando las noches de Europa FM. Cuando marchó a Los40 perdió la humildad, y la sesera. Lo que decía, que me lío, éstas dos se pusieron a decirle tanto una como otro qué debían hacer. Nadie habló seriamente con Marco intentando comprenderle, como sí que hacíamos algunos desde casa. Pero claro, desde mi sofá. No es decirle “déjala” o “sigue con ella”, es decirle “te entiendo, no has hecho nada y su reacción es de niñata”. Yo lo tengo claro, a mí me hacen eso en televisión y, si no está preparado, primero me hunden y luego la dejo. ¿Qué mierda de relación tenemos entonces?

Seré yo, que soy un anticuado, un tradicionalista o un machista. Estoy acostumbrado a que me llamen las tres sin yo ser nada de eso (que decía la señora de Callejeros con la bolsa en la cabeza). No se trata de machismo o feminismo, de defender a uno u otra según el sexo que tengan. Si Marco lo hubiese hecho mal, hubiese rebasado los límites que yo pongo a una relación (siempre esto es subjetivo) o hubiese tenido palabras mofantes o despectivas para con su señora, lo diría. Pero en este caso actúa mal ella, y algunas (bien porque sea el target mayoritario del programa y la cadena, o porque empatizan más) se ufanan en defenderla defendiendo sus actos. Nenas (y nenes) si actuáis así mal vais, al menos con gente como yo.

Ea, se nota que estar solico tanto tiempo da que pensar, y como no tienes tus propias broncas (y reconciliaciones) te fijas en las del resto. Y opino porque es un programa de televisión y para eso está, que otra cosa es la vida real. En la vida real yo sería Marco, seguramente, y sé que tendría gente a mi lado que me comprendiese y empatizase, sin dorarme la píldora y diciéndome las cosas como son. O cómo las ven, pero sin meterse en ningún lado. A lo tonto me ha quedado aquí un Tratado sobre el Amor del Desenamorado (o Desencantado Amorosamente) con el que muchos no estarán de acuerdo. Muy bien. Pero es lo que pienso, y como el tema fútbol se retroalimenta cada día más de árbitros y polémicas… prefiero hablar de tele y vida. Porque sí, hay vida más allá del fútbol. Y de Gran Hermano, dicho sea de paso.


Sean felices, solos o acompañados. 

miércoles, 22 de febrero de 2017

Íñigo, hueles mal

Se veía venir. Después de Vistalegre II, el Congreso de la Muerte, y después de las primarias que allá acontecieron se ven los primeros cambios. Y son significativos. De entrada, la muchacha de Iglesias, ésta Irene Montero, pasa a ser la portavoz de UP en el Congreso relevando al bueno de Errejón. Dicen que lo hacen porque la Montero, como muchos acostumbran a llamarla, es la cuarta persona más votada en las listas, la primera mujer. Y claro, hay que feminizar. Que Errejón haya sido más votada que ella ya tal.

Me gusta esta nueva forma de feminizar: enchufo a la concubina y a la ex la pongo detrás de una columna del gallinero. No vaya a ser… Parece que los Errejonistas, en contraposición a los Pablistas (también llamados “La buena gente”), huelen mal. Unos huelen a naftalina (naftalina de la gente), y los otros a perrete mojao. Por eso, además de esconder a Tania Sánchez en el guardarropa del Congreso, han quitado a Íñigo de primera línea. Que al final se va a pensar que es uno más y todo. Y por ahí Pablo no pasa. O, mejor dicho, los Pablistas.

Me da la ligera sensación de que Coleta Morada está muy mal rodeado. No sólo porque haya conseguido hacer un calco de su misma persona (pero con pechos) en el caso de su nueva número dos, pero con más cara de mala leche todavía; ni tampoco porque siga considerando “gente” a Monedero, que perdió el juicio completamente hace tiempo. Está mal rodeado porque, junto con su equipo, venden un mensaje que es una estafa. Lo de “aquí cabemos todos”, que decían, y lo de “unidad”; significa “Un mojón pa’l Errejón”. Y para los Errejonistas que ven cómo dentro de su propio grupo parlamentario empiezan a parecer apestados. Porque para “la gente”, ellos huelen mal. Por Dios, querer hacer política desde el Parlamento dejando de hacer el ridículo en la calle y la prensa. Qué loco estás, Iñi… El momento que vive Podemos lo define perfectamente la foto que ha ilustrado las hojas de distintos periódicos y en la que se ve a Montero e Iglesias sentados mirando a Tania Sánchez bajar una escalera. 


Con su pan se lo comerán, ténganlo claro. Queda aún un mundo, en principio, para las próximas generales, pero, ay como a Mariano le dé por apretar el botón rojo… Se queda sólo, y sin hacer nada. El PSOE defenestrado espera que llegue Susana Díaz para que le den el descabello. Podemos desangrado por su propia ansia de poder, y por su carácter pandillero internamente. Y Ciudadanos… es Ciudadanos. Mariano, si quieres otro rodillo es tu oportunidad. Yo votarte no te voy a votar, pero a los otros tampoco. En tu mano lo tienes. Dios sabrá si, cuatro años vista, te verás en otra igual. Es probable que no. En Podemos ya habrá ganado “la gente”, la buena, la que huele a naftalina y no a Metro a mediodía. Y el PSOE… No, el PSOE sólo huele a muerto. Como los pies de Errejón

martes, 14 de febrero de 2017

Radio

Sinceramente no recuerdo bien qué fue lo primero que escuché por las ondas. Supongo que, de no ser algo que marcase, es lo habitual. Sí recuerdo la voz de Lama en Carrusel, y los Puritos Dux (¡Pepe un purito!), y el Talón, Talón, Talonotel. Vagamente me acuerdo también de esos primeros Marcadores de RMarca con los Pablos (López y Juanarena). Esos son los primeros, amenizados por la mañana con alguien que saludaba diciendo “Señoras, señores me alegro”. Eso no ha cambiado.

Realmente descubrí la radio con diez u once años. Iker Jiménez hizo mucho para terminar de atraparme. Su Milenio 3, sus músicas de Vangelis y las conspiraciones de (mi) Santi Camacho me hicieron caer en una red de la que jamás he podido salir. Bendita red. Molés y Los Toros, con Antoñete Dios lo guarde, pusieron más telas a la red. Y Cansado en La Ventana.

Como ven, hasta entonces aquel chiquillo que era yo estaba pegado a la Ser, la radio (aún hoy) líder en información y entretenimiento. Pero todo cambió un 12 de mayo de 2010. Las Superbowls se habían hecho ya algo mítico en mi casa gracias a las noches locas y, por una de ellas (como razón secundaria, pero razón), la que hasta entonces había sido mi casa, la Ser, dejó de serlo. Recuerdo el enfado al conocer que echaban a Paco. La revolución de los limones y ese Facebook en apoyo a Jorge Hevia donde, los que nos sentíamos de ese equipo, creamos incluso un Carrusel alternativo durante el verano. También recuerdo la ilusión con la que recibíamos cada entrevista que se hacía a algún “individuo” en Que te den por el Fútbol, un programa de radio de la Universidad de Alcalá. Y cada persona que, una vez anunciado el traspaso a Cope, se unía al grupo. Xuancar, que dejaba los despachos para ponerse el mono de nuevo; Guasch, que perdía su posición privilegiada de Director Adjunto en el AS por un amigo; Poli, Heri, Antoñito, Rubén… Y los que vinieron después. Lama (anteriormente conocido como Mister X), Juanma y Maldini cerraron el círculo. Sí, como ven mi vida ha ido ligada a la de ese grupo de comunicadores: son con los que SIEMPRE he vivido el fútbol, y he sabido transmitir esa pasión a mis allegados.

Pero no son los únicos. Con Ivoox, además de un contenedor para mi Descuento, descubrí un mundo de color y fantasía. Julia, o JELO (Ele), y sus Gabinetes. Y Monegal. El Territorio Comanche y la sección de Naranjo y Máx Pradera que acabó como el rosario de la aurora. Y, ahora, las Personas y sus sintonías (mención especial a la de Puigdemont). Antes fui de Nierga. Esa mítica Ventana aún con la sintonía original que había elegido Sardá (Nouevau Tango), que luego Francino retocó. Este cambio no terminó de convencerme. Gemma era (y es) Gemma. Y Francino, pese a su Todo por la Radio que podemos considerar lo mejor (sin duda) de las tardes radiofónicas, es Francino. No quisiera olvidarme tampoco, y lo referencio aquí, de Carlos Llamas en Hora 25. Le escuché poco, pero esa voz… Esa voz sigo soñándola para mí. Y ese carácter. Se nos fue demasiado pronto, y tomó su relevo Ángels Barceló en una de las decisiones más acertadas (en mi opinión) de PRISA en los últimos tiempos. Dejaba el finde (el A vivir) a del Pino, el corresponsal yanqui, y la pasaban a la noche. Con éxito, por cierto.

Antes de volver al deporte, porque me queda la noche, quiero hablar de historia. Engarzo a Carlos Llamas con otros, desgraciadamente, desaparecidos y a quienes sólo he podido conocer por escasos audios en la red. Por ejemplo, Antonio Herrero, creador de la radio-predicación por la mañana. El primero de la mañana, como se llamaba su programa, pretendía sacar al oyente de la cama agarrándolo por las solapas del pijama y zarandeándolo. Creó una escuela aún vigente, para muestra Federico. Éste, Fede, recuperó también con gran acierto el espíritu de la Mesa Camilla de Encarna (aunque sea irrepetible de todas todas, viva Carmen Jara). Ella, Encarna (de noche o directamente), les dio voz a ellas a través del micro. Y denunció lo que todos callaban. Quienes la conocen dicen que debajo de su caparazón de amazona había una persona con la mano suelta a la hora de ayudar a quien hiciese falta. Y vendía como nadie lo que fuese, desde leche a depiladoras. Una auténtica “monstrua” que estuvo al pie del cañón hasta el último día. Hoy su estudio en el sótano de Cope dicen que está abandonado. Seguro que aún suena su voz entre aquellas paredes, la fuerza que desprendía era sobrehumana.

Tampoco escuché a Del Olmo, a quien he conocido con los años. Y mira que maldigo mi existencia por no haber podido presenciar esos Debates sobre el Estado de la Nación con Tip, Coll, Miguel Gila, Mingote y Ussía. Luis creó el gran contenedor de la mañana, como bien recordaban en la Hora Mágica de Herrera en Cope, un formato que aún se mantiene. Él también empezó a meter las tertulias políticas, contra Iñaki que en Hoy por Hoy prefería abstenerse de ellas. Su voz, la de Gabilondo, evoca a noticia. Pocas personas se tienen tan ganada la bendita credibilidad como él. Lo que dice va a misa, casi literalmente. Su capacidad de análisis es abrumadora, y es maestro de prácticamente todos aquellos que ahora vemos en lo más alto. La alternativa a ellos (Iñaki, Luis y Herrero) nació de los mismos pechos de Del Olmo. Su chico para todo, un tal Herrera Carlos, comenzó primero en la tarde de Onda Cero para pasar a dirigir, con gran éxito, en los años postreros su Herrera en la Onda. Buen rollo, información y sintonías de Marvizón para tararear. El producto no podía fallar, y no falló. Y sigue sin hacerlo aún hoy en Cope. El desembarco en la emisora de los Obispos, hay quien dice que gracias a la ayuda del Gobierno (quién sabe), supuso una rotura de esquemas en todas las emisoras, y la recuperación de Cope absoluta volviendo a la segunda posición histórica en el EGM.

En ella había estado él, José María García a los mandos del deporte.A Supergarcia tampoco lo escuché en directo, aunque para imitarle siempre esté Fernando Echevarría (El Grupo Risa), pero le he conocido retirado. Supergarcía siempre estaba a la pregunta incorrecta, a la respuesta irreverente, Daba igual quién estuviese delante, García tiraba a la cabeza siempre (siempre que quería). Y sus Vueltas Ciclistas, con Ares, de las que se conservan aún audios magníficos de A3Radio. Frente a él: juventud. La de la Ser, la del Larguero. Cada noche unas decenas de chavales se iban al estudio a reírse, a pasarlo bien mientras veían cómo se hacía un programa de radio. Y eso se transmitía por las ondas. El oyente, desde su casa, también se reía cuando Joserra se metía con Busti. O con Paco y sus locuras. O con el Sanedrín… Esto acabó antes de que parte del equipo se fuese. Ya se notaba una distinción, dos redacciones y dos formas de ver la vida y el deporte. Con el Pacogate murió Abellán, mediáticamente al menos aunque luche aún hoy por subsistir, y se creó un nuevo programa. El Partido de las 12, con Alcalá y Joseba, hoy refundado en El Partidazo de Cope con Juanma Castaño. Ellos sí han logrado mantener esa esencia de la redacción del Carrusel, y por ello son líderes en todo menos en el EGM. No debo olvidarme de Al Primer Toque y, sobre todo, de aquel a quien más escuché en ese micro: Héctor Fernández. Pura raza vitoriana, con el deporte como bandera. Otra forma de hacer las cosas, con menos medios, menos adornos y la misma calidad. Una pena que desapareciese.

Acabo ya, y lo hago recordando, por último a dos personajes más: Federico y Luis Herrero. Este último, según García, “la persona más vaga junto con Carlitos Herrera de la radio española, y con más talento”. Ambos, al salir de Cope abruptamente en 2009 se montaron el chiringuito por su cuenta (con cierta ayuda en licencias) y parieron a EsRadio (también César Vidal). Una radio modesta, familiar y de derechas (o liberal, como quieran) donde han ido recalando los “apestados” del sistema. Es sectarista cuando quiere pero han logrado conformar una redacción unida que a los oyentes que les conocen les evoca otras épocas. Y ellos son felices que eso es importante, más allá de lo que piense cada uno en su casa.

Esta es mi vida radiofónica (y algo de historia reciente de la radio). Mi sueño desde que escuchaba a Lama cantar goles, o a Herrera saludar a los camastrones. Un escuchante, que diría mi idolatrada (y pasada por alto aquí) Pepa Fernández (No es un día cualquiera, RNE), que quiere seguir siendo escuchante hasta algún día hablar. La radio transmite como nada puede hacerlo. Y hace compañía. Hoy, cuando ya se ha acabado el Día Mundial de la Radio, yo rompo una lanza por ella. Porque siga viviendo, y porque abandonemos la inútil idea de que “la radio generalista es aburrida”. Ponte a escucharla, selecciona entre unos y otros, y disfruta. Hoy lo tienes más fácil que nunca. Esperemos que así siga siendo.

Sé que al final me ha quedado larguísimo, pero quería homenajear de manera particular a la radio. Larga vida a ella y a quien la ama, mención especial para Pac Vera (en gran parte un maestro con su blog http://radiochips.blogspot.com) y Gorka Zumeta (http://www.gorkazumeta.com/), y gracias a todos aquellos a quienes cada día se levantan ilusionados, a la hora que sea, sabiendo que tras su trabajo, y su voz, se encuentra gente que les quiere. Famosos o modestos, como mis añorados Jorge, Natalia, Alicia  o Juan Carlos en Onda Cero Arganda. Y Dany Sánchez. Eso también es radio, por suerte, aunque cueste llegar a fin de mes.

Viva la radio


Suso 

domingo, 12 de febrero de 2017

Eurotongo

Anoche RTVE decidió el representante de España en el Festival de Eurovisión que se celebrará en Kiev (ojo con esto) en el mes de mayo. La verdad: no vi las actuaciones. La dueña del mando anoche decidió que veríamos First Dates (otros que son para echar de comer aparte). Sólo en una de las publis conseguí poner la gala para, oh sorpresa, conectar exactamente en las votaciones.

Hay que decir que esto lo presentaba Jaime (qué guapo eres) Cantizano, en un plató enano, feo y cutre con ínfulas de Tu Cara Me Suena. No conocía ni a Cristo, exceptuando Mayka, y no creo que esos artistas vuelvan a cautivar mi interés en lo que de vida me queda. Lo del jurado ya era un choteo total: Xavi Martínez (Los40), ¡Cárdenas! (EuropaFM) y una muchacha de Radio3 a quien pido que me disculpe porque ni siquiera acerté a saber su nombre. Pues muy bien.

Como decía, sólo vi las votaciones. Básicamente vi “El Pollo Padre”. El tongo (reconocido) más grande que mis casi 22 años de existencia han presenciado. Primero puntuó Xavi Martínez basándose, según él mismo, en la pronunciación en inglés y el producto. Le dio 5 puntos a Mirela, con la que iba el 90% del público, y 12 al rubio que ganó (Manel nosequé). Cárdenas actuó en conciencia y le dio los 12 a Mirela, y una nota algo más baja al catalán. La de Radio3 también decidió darle los 12 a Manel. Aquí ya hubo jarana, claro. En cuanto Martínez le dio los 5 a Mirela la gente empezó, obviamente, a protestar. Gritaban “tongo” y abucheaban al de Los40.

Cantizano pidió calma porque aún quedaba la votación del público. Ésta sería más abultada para darle más peso. Y Mirela recibió la puntuación máxima. 36 puntacos de una tacada para ella sola. Y de nuevo, oh sorpresa, empate. Lo normal hubiese sido que si el público quería (y se había gastado los jureles) a Mirela, fuese Mirela. Pero no para RTVE. O no este año. La organización estableció que desempataba el jurado y, como era consecuente, decidieron que fuese Manel. De nuevo abucheos, insultos y gritos de tongo. La imagen era dantesca, a la altura de España en el Festival de Eurovisión.

Parece ser que entre cajas, una vez acabada la “gala”, le calentaron el hocico a Xavi Martínez. No sé de qué manera, pero FormulaTv que presenciaba en directo el espectáculo, confirmó la agresión al locutor por alguien, supongo, fanático de Mirela. Ni muchísimo menos se justifica la agresión. Es deleznable, que quede claro, por mucho que me parezca que Martínez usó juego sucio para mandar al festival a su colega. Las (y los) fans de Mirela demostraron estar a la altura de las de la Pantoja, asegurando así una larga y fructífera carrera para la muchacha.

Y al final, el hawaiano eurovisivo haciendo cortes de mangas mientras esperaba que le trajesen su guitarra (que viendo lo que tardó debe ser que estaban fabricándola), y Cantizano que el pobre no sabía dónde meterse. Manel actuó mientras el realizador de RTVE nos mostraba al público: el que no estaba poniéndose la chaqueta ya se había ido. Parecía aquello el Congreso de los Diputados a las 3 de la tarde. Lamentable.

La canción es un truño, a caballo entre el español y el inglés. No la soportamos más allá de la primera estrofa. Como harán los eurofans en mayo. Creo que Martínez, queriéndole hacer un favor y una campaña brutal (otra más) a su colega, para impulsar su carrera lo que ha hecho es matarla. Tenía poco futuro y después de Eurovisión tendrá menos. El resultado en mayo se prevé malo a juzgar por la tendencia habitual cuando no mandamos artistas talentosos sino que se apuesta por el producto, el marketing de toda la vida. 

¿Dónde habrá quedado lo de intentar llevar artistas decentes como Pastora Soler o Ruth Lorenzo? ¿Debería España seguir haciendo el ridículo antes, durante y después del festival? ¿Qué podemos esperar de una institución que hace eso con dinero público? No lo sé, la verdad. Y cada vez me importa menos, como el Festival a los españoles en general.


Ahora, de ahí a que nos tomen por imbéciles hay un paso. Lo de anoche fue un tongazo y se dio cuenta todo el mundo. Quizás no sólo se hayan cargado la carrera de un chaval (Manel), lo mismo, el tal Martínez se cargó su propia imagen en vivo y en directo. Se quemó a lo bonzo confirmando el mayor Eurotongazo de la historia de España. 

https://twitter.com/xavimartinez/status/819293872606035970/photo/1

domingo, 29 de enero de 2017

Oda al Deporte

Qué más da quien ganase, los dos lo hicieron. 31, ya 32, Grandes Slam entre los dos. Y la idea generalizada de que estaban acabados. Pero nunca den por muertos a estos tíos. Son deportistas de los de antes, de los que juntan clase y cojones. Roger y Rafa, Nadal y Federer. Una rivalidad de leyenda dentro de la pista, una amistad admirable fuera de ella.

Ésta vez ganó el suizo. Rafa ya había ganado su torneo estando ahí después de 5 horas de partido ante Dimitrov. Roger también había ganado su torneo después de vencer a su compatriota Wawrinka. Ellos lo saben, nosotros lo sabemos: el partido lo ganaron los dos. Lo dijo Roger cuando acabó el partido: si hubiese podido empatar lo hubiese hecho. Y habían partido la ensaladera por la mitad.

Eran las 09:30h en España, un domingo. Y ahí estaba la gente pegada a la tv o la radio para seguir el partido. Porque hay vida más allá del fútbol, aunque haya que madrugar. Todos sabíamos que sería un partido para la Historia del Deporte, y no defraudó. Se fue a los 5 sets, siendo en este último cuando Roger asestó la puntilla final a Rafa. Le frió a aces, hasta 20 hizo, y a reveses a una mano. Qué clase tiene ese hombre soltando el brazo…

Nos quedamos con la alegría de haber visto, al menos, una final más de Gran Slam entre estas dos leyendas. Y con la esperanza de volverles a ver este año en alguna otra. Nadie se acuerda de Djokovic, Murray y demás fauna tenística. Ellos son buenos, muy buenos de hecho, pero no son Majestades de la Raqueta. Podrán pasar a la Historia por ganar, por ganarles a ellos dos, pero nunca lo harán en la categoría de Maestros del Deporte. Roger y Rafa ya lo están, y aún siguen en activo.

Ojalá un Roland Garros con ellos en la final otra vez. Y el US Open. Incluso Wimbledon, aunque este sea el más complicado, o el menos probable.


Que viva el deporte. Que viva Nadal. Y que viva Federer. Y todos aquellos que nos emocionamos con su tenis. Dos leyendas, dos deportistas ejemplares. Gracias a ambos por haber hecho esta Oda al Deporte. Gracias a ambos por existir. Grandes en la victoria, inmensos en la derrota. Deportistas de los que ya no quedan, al fin y al cabo.

Suso

viernes, 20 de enero de 2017

Presidente Donald

Eran las 9 de la mañana en Washington DC. Donald y Melania entraban en la Iglesia de San John. La tradición manda, y cuando la cosa es nombrar un nuevo Presidente manda más todavía. Tras salir de la misa matinal acudían a la Casa Blanca, su nuevo hogar, donde ya les esperaban en la puerta los salientes, el matrimonio Obama.

Barack se había preocupado minutos antes de terminar de vaciar el Despacho Oval, su fuerte en los últimos 8 años, y supongo que se daría un último paseo por el enorme complejo con una mezcla de melancolía y alivio por dejar el poder. Desde hoy ya no le sigue un tipo con un maletín de 7kg, el famoso quaterback.

El recibimiento fue correcto, como no podía ser de otra manera. Obama, con corbata azul, y Michelle, con vestido rojo de vuelos más allá de las rodillas; saludaron cordialmente a Donald y Melania, que vestía un dos piezas azul celeste al estilo Jackie que tanto admira. Los nuevos habitantes de la Casa entregaron un presente, una caja azul con un lazo, del que no tardaron en deshacerse para las fotos de rigor. Pasaban varios minutos sobre las 10 de la mañana y la emoción crecía en el rostro de la ya Primera Dama.

Mientras, en el Capitolio, poco a poco llegaban los invitados. La Explanada que concluye en el impresionante Monumento al Presidente Washington no terminó de llenarse, ni siquiera cuando ya había comenzado la Ceremonia, dejando una imagen curiosa e identificativa de la actual sensación de los americanos. Fuera: movilizaciones. Miles de ciudadanos protestaban ante el que ellos dicen que no es su Presidente. Al paso del coche presidencial por la Avenida de Pennsylvania, cuando ya habían abandonado la Casa Blanca, se pudieron escuchar abucheos y pitos al magnate neoyorkino.

El día de Inauguración de la Legislatura siempre nos deja imágenes morbosas. Como por ejemplo ver a Hilaria, la perdedora, junto a su marido Bill y George W. Bush y Jimmy Carter en la tribuna. El suspiro antes de atravesar la puerta que conduce a las escaleras fue aclaratorio. No era cómodo estar ahí, o al menos en esas circunstancias. Menos preocupado se vio a su rival en las primarias demócratas, Bernie Sanders, que se presentó sonriente y animoso junto al resto de excandidatos y personalidades.

Y llegó el momento, tras Michelle, Barack, su esposa, sus vástagos y su vice Pence salía Donald Trump. Pulgar en alto y con esa sonrisa de niño bueno que también mostró la noche electoral. Paso firme y gesto sereno, con unas profundas ojeras marcadas y un cierto síntoma de nerviosismo. No todos los días a uno le nombran POTUS. Juró su cargo como lo han hecho todos desde el primer presidente, el señor Washington: desempeñar fielmente el cargo de Presidente de los Estados Unidos y, hasta el límite de sus capacidades, guardar, proteger y defender la Constitución americana.

Después vino su primer discurso como Presidente, del que remarco una frase que lanzó al mundo: “Desde ahora hay una nueva visión que gobernará la Tierra: los Estados Unidos primero”, una declaración de intenciones que hace temblar las canillas de más de uno.


Ya está aquí, ya es un hecho: Donald J. Trump es el Presidente de la primera potencia mundial. Ahora sólo nos queda esperar, y rezar el que sepa. A lo mejor no es tan malo. O quizás sea peor. Pero es lo que los americanos han votado: con su pan se lo coman. Buen provecho.

Suso