lunes, 17 de abril de 2017

El que se duerma pierde

Le volvió a ocurrir anoche a Joseba Larrañaga, pobre: un tertuliano se le durmió en pleno Tiempo de Opinión. Ya le había ocurrido antes, con uno de los futbolistas invidentes que participan en el programa, con Andrés Ocaña en Sevilla y con JJ Brotons. Pero lo de anoche le remató. Estaba de “suplente” de Castaño, aún de vacaciones, dirigiendo el Tertulión (suplente entre comillas porque ese Tertulión es más suyo que nadie) cuando comenzaron a oírse unos bufidos. Santi Duque por teléfono continuaba su speech y, cuando acabó, llegó el momentazo: “¿Se me ha vuelto a dormir alguien en directo?” En efecto: Emilio Pérez de Rozas. Sólo el berrido de Paco González le sacó del letargo.

De Rozas estaba anoche como lleva el Barcelona varias semanas: grogui. Ahora, cuando en una semana no ganas nada, pero sí lo puedes perder todo, el sueño de Emilio y del Barcelona es, como poco, preocupante. Ni aun remontando el miércoles el Barcelona habrá ganado la Champions, ni ganando en el Bernabéu habrá ganado la Liga. Pero perdiendo ambos se quedarán a la deriva, con un entrenador que lleva tiempo sin estar y con una plantilla que, “milagros” aparte, ha demostrado no ser ni la sombra de lo que fue. Pero claro, ahora tienes a Mathieu y Andre Gomes, y juegan.

Más despierto está el Madrid, que no pierde el idilio con los últimos minutos cuando lo necesita. Veremos si, pese a no perder ese idilio, pierde a Isco en verano. Gran artífice de que el Madrid hoy esté donde está en Liga, sólo la lesión de Bale parece darle oportunidades de jugar. Increíble pero cierto. Dicho esto, el Madrid tiene “la mitad del gorrino cazao”, que se dice en la Mancha. Mucho tiene que cambiar la cosa para que no estén en el bombo de semis y para que no ganen la Liga. Porque el Madrid, a diferencia del Barcelona (y de Pérez de Rozas), no se duerme. Como mucho se echa sus cabezaditas, pero lo acaba solucionando.

Mientras, al tercero en discordia no le da tiempo ni a pestañear. El Atleti no tiene tan claro el pase como parece, ni siquiera el tercer puesto por muy muerto que parezca el Sevilla (buena siesta se están pegando los hispalenses). En Leicester deben mantener la puerta a 0 y marcar, o si no se va a sufrir como perros. Lo dicho, ni dormirse, ni cabezadas ni pestañear. “El culo apretao”, que diría aquél.


Una vez llegados a este punto de la temporada sólo queda sentarse frente a la tele y rezar, el que sepa y quiera. Pero cuidado con dormirse, que el que se duerma pierde. Y de momento va perdiendo el Barsa. El lunes veremos si siguen o no. Lo que sí parece claro es que de Rozas seguirá en Cope aunque se duerma. Por cierto, ni dormido dejaba de interrumpir. Bendito él, que nos dure muchos años. 

PD: Audio de Pérez de Rozas dormido en el Tertulión de Tiempo de Juego http://www.cope.es/audios/tiempo-juego/emilio-perez-rozas-duerme-directo-tiempo-juego_228640

Suso

lunes, 10 de abril de 2017

El Niño se hace "major"

Dieciocho años después Sergio García Fernández, natural de Borriol (Castellón), regresaba a la salita mágica. Aquella donde, en su presencia, Jose María Olazábal recibió en 1999 su segunda chaqueta verde. Sergio se llevó el trofeo al mejor no profesional y prometió volver allí a recoger la suya. Ha tardado en llevársela, pero ya es suya. Y promete pelear por repetirla.

Les seré sincero: no tengo mucha idea de golf. No tengo muy claro cuándo es eagle, cuando birdie o cuando par. Ni si un golpe es bueno o malo. No se puede saber de todo en la vida. Tampoco me hizo falta: la emoción se transmite, y tanto los compañeros de Movistar+ Golf como los de Cope supieron transmitir y contar qué pasaba en cada momento. Durante el fin de semana hice el seguimiento del Máster de Augusta con más esperanzas puestas en el rookie Jon Rahm, que lo finalizó el 27ª posición, y quizás hice (hicimos) de menos a Sergio García. Sólo Quique Iglesias (Cope) lo avisó la semana pasada: “Cuidadito con Sergio que puede dar la sorpresa”. Y la dio. España se llevaba su quinta chaqueta, tras las de Seve y Olazábal, y se corona como país con más victorias tras los americanos. 18 años después España vuelve a reinar en golf.

La última vuelta fue espectacular. Ya venía con buenos números durante todo el torneo y esta vez no se vino abajo. Llegó empatado con Rose al domingo definitivo y, entre los hoyos 10 y 18 (bis), vivimos uno de los momentos más emocionantes, e importantes, en la historia del deporte español. Sacándola de debajo de arbustos, jugando con los montículos para entrar al Green, tocando el mástil de la bandera desde vayaustéasaber qué distancia. Locura. Y suspense. Parecía que se le escurría de nuevo un grande cuando a Rose le sudó la mano. Se le fue y mucho su bola de salida obligándose a ir a contramano en la lucha definitiva del desempate. Y a la segunda no perdonó el Niño. La clavó en el Green y con un putt de dos metros largos se coronó. Tenía dos opciones y a la primera la clavó. Le hizo la corbatita la bola, pero ayer era el día, y acabó cayendo. Gritó Sergio, gritó España. Y eso que era la 1 y media de la mañana, qué más da. Los que pudimos, lo vimos. Y los que no lo oyeron o leyeron en Twitter. Porque sabíamos que Sergio podía y lo merecía, ya después de ver su nivel en un gran Torneo Olímpico el verano pasado en Río.

Así, en la (triste) tarde-noche de un 9 de abril, Domingo de Ramos, el Niño se hizo “major”. Igual que la mujer se hizo Ministra de Defensa en la figura regia y respetable de Carme Chacón, Dios la guarde siempre. Contrastó la emoción del golf con la tristeza de la política, un día más, la vida y la muerte frente a frente.

Enhorabuena, Sergio. Ojalá con este Máster se abra una época dorada para nuestros golfistas. Nivel hay, está claro: a Sergio le queda mucho por delante todavía y, habiendo eliminado los fantasmas, esperemos que todo venga rodado. Pero no sólo con él, también con nuestro proyecto de estrella Jon Rahm, y sin olvidar a Rafa Cabrera Bello. Futuro hay, sólo nos queda esperar la suerte.

El día que Severiano Ballesteros hubiese cumplido 60 años su discípulo le rindió el mejor homenaje posible. Ayer todos nos acordábamos del Gran Caballero del Golf español, cuánto le echamos de menos...

“Hay vida más allá del fútbol”


Suso