martes, 26 de junio de 2018

Puerta Grande o Enfermería


España se salva gracias a un golazo de Aspas y un penalti de VAR de ir por el lado de los “cocos” en el cuadro del Mundial. Pese a todo, Rusia nos parece la Brasil del 70.

Parafraseando al gran Germán Dobarro podemos decir sin rubor: “España es un DESASSSSTRE”. Un desastre gordo. Las ideas se han esfumado y sólo Isco e Iniesta a destellos intentan mantener en pie el castillo de naipes. Soportaron la primera racha de viento, en la segunda se le vieron las costuras y a la tercera estuvo a punto de derrumbarse todo. Lo fácil, seguramente, será mirar al banquillo. Y seguramente también sea lo más acertado porque Hierro no ha dado la talla hasta ahora. Cómo y por qué llegó es por todos sabido, y ya se ha discutido. Cuando España finalice su participación en el Mundial será el momento de analizar si fue una decisión acertada o no, o si podía haberse hecho todo de otra forma. Hablar ahora de eso es absurdo. No va a solucionar nada.

Pese a lo dicho, Hierro sí tiene una misión: solventar problemas. El primero la portería, donde De Gea no hace otra cosa que la estatua y recoger balones de la red. Es una vergüenza. Avisó de su pésimo nivel en el preparatorio con Suiza, lo confirmó en el estreno con Portugal, se zampó (por debajo de las piernas) un gol anulado a Irán (por suerte); y ayer dos más (otro bajo patas, que le pongan una sotana) y porque no tiraron mucho más. De cuatro chuts hizo la estatua en dos, en otro salió como si no; y en la única que paró casi podemos decir que fue por fortuna, pues no se le cayó el palo en el cogote porque Dios no quiso. Repito, por si no ha quedad claro: que juegue David de Gea es una VERGÜENZA. No la única, dicho sea de paso. Silva, que tiene todo el respeto ganado, no está ni al 5% de lo que ha ofrecido. Busquets más de lo mismo. De Ramos mejor no hablar, no vaya a ser que te acusen de algo. De Carvajal menos, pero estaría bien que el seleccionador explicase por qué carajo tiene que jugar un tío recién salido de lesión y sin haber jugado más de un mes teniendo dos recambios en el banco. Con Koke y Saúl, nadie sabe aún por qué.

Que sí, que todos somos seleccionadores, presidentes del Gobierno y ministros de Justicia a la vez, pero parece evidente que jugar con Kepa, Nacho/Odriozola, Koke, Saúl y Asensio daría más estabilidad al grupo. ¿Quiénes caen? El portero, claro. Carvajal, Silva, el que baila en el medio campo y por qué no Iniesta. Adoro a Iniesta. Jamás se podrá poner tacha sobre él. Ni el primer gol de Marruecos, nos ha dado demasiado. Pero quizás había que plantearse que jugase los últimos treinta minutos sustituyendo a Busquets. ¿Pero saben qué? Al final el único cambio será Diego Costa, lo fácil. El que ha metido tres goles (y ha dado a España cuatro puntos, no olvidarse) ayer falló tres y ya parece que no merece continuar. Que lo merece más Aspas. ¿Por qué no los dos?

La mejor noticia fue quedar primeros y enfrentarnos el domingo a Rusia. De pasar, Croacia. Y, si salvamos ese duro escollo, Bélgica, México o Inglaterra serían los candidatos en semis. Por el otro lado: Argentina (si pasa) y Francia, Alemania y Brasil, Portugal y Uruguay. Entre ellos se despedacen. Por eso España puede salir por la Puerta Grande llegando a la Final, o salir por la enfermería y con la cabeza gacha tras palmar con (previsiblemente) Croacia. Dios quiera que ganemos a Rusia. Es la misma historia que Portugal hace dos años en la Euro de Francia, quien siendo un equipo más que mediocre (y sin ganar en la fase de grupos) alcanzó la Final y el título. Como Francia en 2006, o Italia toda la vida (véase España 82, por ejemplo). Has caído en el lado bueno, o viendo a España el menos malo, y eso hay que aprovecharlo. Ojalá salgamos a hombros, pero por si acaso vayan llamando una ambulancia. O dos, que van a hacer falta. Y un camión de Dodotis para el resto, por favor.